Economía

Van 8 meses letales para la economía

Nuevas medidas restrictivas asestan el golpe financiero más duro en lo que va de la pandemia

El Diario

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

domingo, 15 noviembre 2020 | 09:51

El aumento de las medidas de restricción durante el semáforo rojo, que mantiene a la expectativa a comercios y prestadores de servicio, ha provocado el impacto financiero más duro en lo que va de la pandemia, según empresarios de esta ciudad.

Aseguraron que durante el primer período del rojo en Chihuahua el golpe más fuerte fue en el aspecto mental y anímico, al afrontar por primera vez el cierre temporal de sus negocios.

Sin embargo ocho meses después, con el regreso de las restricciones y la aplicación de medidas incluso más severas, noviembre podría convertirse en el mes más complicado para la economía en lo que va del año.

“El impacto emocional y psicológico fue la principal afectación que tuvimos durante el primer semáforo rojo; afrontar cómo íbamos a cerrar, sin embargo pudimos sobreponernos, nos acoplamos a una nueva forma de trabajar y empezamos a salir adelante”, dijo Martín García, presidente local de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac).

Pero, continuó, “luego vienen estas nuevas restricciones y ahora el impacto es más fuerte económicamente hablando, porque luego de ocho meses ya no contamos con ahorros para solventar la situación y no tenemos ayuda por parte del Gobierno”.

García indicó que aunque la Cámara no cuenta con información sobre a cuánto ascienden las pérdidas en los casi mil afiliados en esta ciudad, tras el pasado 4 de noviembre –cuando entraron en vigor las nuevas restricciones a la movilidad– las ventas cayeron de un 25% en que se mantenían durante el semáforo rojo, hasta menos del 10%.

“Eso nos habla de cómo están batallando los restaurantes para completar su nómina, algunos incluso tienen cero ventas porque no cuentan con recursos para implementar servicio a domicilio o a través de plataformas digitales”, comentó.

Rogelio Ramos Guevara, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles de Juárez, coincidió en que noviembre es hasta el momento el peor período por el que atraviesa la ciudad en materia económica.

Según estimaciones de la asociación, en los últimos 15 días el sector hotelero en la ciudad habría perdido alrededor de 20 millones de pesos, sin embargo, resaltó que la ocupación que existe en la frontera es la más baja que se ha registrado en lo que va de la contingencia.

“En estos 15 días no se ha perdido tanto, hablamos de aproximadamente 20 millones de pesos, cuando antes hablábamos de 3 millones de pesos diarios en pérdidas”, comentó.

No obstante, añadió, nunca recuperaron el nivel de ocupación que tenían antes de la pandemia.

“Sólo antes de marzo la plaza traía un hospedaje de un 70%, mientras que actualmente no llegamos ni al 48%; apenas veníamos luchando en la recuperación cuando se vino esto muy abruptamente”, afirmó.

Durante el segundo fin de semana de restricciones, al menos 21 establecimientos de la ciudad fueron suspendidos por las células mixtas al no cumplir con los lineamientos de prevención contra Covid-19.

A través de un comunicado, la Secretaría General de Gobierno informó que 104 establecimientos fueron inspeccionados la noche del viernes como parte de los operativos para revisar que los comercios cumplan con los lineamientos del acuerdo 127/2020, referente a las restricciones a la movilidad en el estado.

Según las cifras dadas a conocer por la autoridad, 320 personas fueron desalojadas de 21 establecimientos considerados como no esenciales como zapaterías, módulos de venta de celulares, renta de cómputo con Internet, barberías, estéticas, puesto de lotería y distribuidora de cosméticos.

Por otra parte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emitió un acta a una constructora por no presentar protocolo de seguridad y medidas. Asimismo se desalojaron varios puestos de comida por no operar con servicio a domicilio o a través de plataforma, esto en la calle Ramón Rayón y Lucero.

La molestia de algunos sectores que se han visto obligados a cerrar no se ha hecho esperar, dado que mientras ellos deben permanecer con sus cortinas abajo, la obra pública a cargo del Gobierno del Estado puede seguir con sus actividades, aun sin aplicar estrictas medidas de prevención.

Según el acuerdo 127/2020 publicado en el Periódico Oficial del Estado, la obra pública es considerada una actividad esencial, por lo que puede mantener operaciones sin restricciones de horario.

En un recorrido realizado ayer por El Diario se pudo observar cómo en algunos de los puntos donde se construye la denominada BRT-2 no se respetan medidas básicas como sana distancia, mientras que otros de los trabajadores no portaban cubrebocas, aun y cuando esta misma semana fueron aprobadas sanciones para quienes no usen la mascarilla.