El Paso

Por largas filas, cambian paseños rutinas de cruce

sin embargo, la gran cantidad de viajeros que pensaron lo mismo hizo que los planes de cruce fueran radicalmente diferentes

Roberto Carrillo Arteaga / El Diario de El Paso

miércoles, 09 septiembre 2020 | 06:00

Una cita con su médico en Ciudad Juárez, y el fin de semana por Labor Day (Día del Trabajo), parecían ideales para que la paseña Claudia Herrera pudiera cruzar la línea fronteriza sin mayores complicaciones.

Sin embargo, la gran cantidad de viajeros que pensaron lo mismo hizo que los planes de cruce fueran radicalmente diferentes. Las esperas hasta de ocho horas en los puertos internacionales –para desalentar los viajes no esenciales– han modificado la rutina de miles de ciudadanos y residentes legales en su diario transitar de vuelta a esta ciudad.

“Traté de regresar (a El Paso) el lunes en la noche, pero no podía creer lo largo que estaban las filas, tanto así que mejor decidí quedarme en casa de mi mamá e intentar de nuevo el martes en la madrugada, pero nada cambió”, sostuvo la empleada de una tienda de autoservicio local.

“Me formé de nuevo a las 5 de la mañana, pero hice 5 horas para cruzar, es increíble lo tardado que está el cruzar de Juárez a El Paso en un día que supuestamente no debería de haber tanto tráfico”, sostuvo el ama de casa.

Los tiempos de cruce, y las filas vehiculares de acceso a los puentes internacionales, han crecido de forma exponencial y pocas veces vistas a pesar del exhorto de las autoridades estadounidenses de no cruzar a Ciudad Juárez.

En especial este lunes de asueto la columna de autos en el puente Zaragoza-Ysleta rumbo a El Paso, Texas llegó hasta la intersección de la carretera Juárez-Porvenir, a la altura del Valentino’s, mientras que para llegar al puente Santa Fe los automovilistas hicieron una columna que llegó a los linderos del Parque Borunda, a lo largo de la avenida 16 de Septiembre.

La fila para llegar al ‘Libre’ alcanzaba hasta Plaza de las Américas, rodeando la estatua de Abraham Lincoln el lunes.

“Cruzar en carro es casi una misión imposible, ¿quién quiere pasar tantas horas haciendo fila?”, dijo Ricardo Cruz, residente de El Paso, pero de raíces juarenses.

“Ayer crucé a pie para dejarle a mi mamá unas medicinas que necesita, y de una vez traje unos encargos de regreso para mi esposa, por eso dejar mi carro cerca de la iglesia que está aquí por el puente fue lo mejor que pude hacer”, sostuvo el empleado de una empresa constructora.

Así como Ricardo una gran cantidad de residentes fronterizos ha decidido dejar su carro en zonas aledañas a los puentes internacionales en ambos lados de la frontera, o incluso el tomar un auto por medio de Uber o Lyft, y evitar la espera en su auto.

“Para nosotros ha sido una buena temporada de trabajo”, dijo Manuel, chofer de Uber, quien sostuvo que en horas “pico”, ha llegado a realizar más viajes, incluso algunos compartidos por la gran demanda de estos servicios.

“Hay gente que me dice que prefiere dejar su carro estacionado todo el día en El Chamizal en Juárez, y cruzar caminando para evitar hacer fila”, sostuvo el conductor de Uber.

Beatriz Mejía es una ciudadana de los Estados Unidos que vive con su familia en Ciudad Juárez, y que todas las mañanas enfila de madrugada al “Puente Libre” para cruzar a El Paso.

“Toda la pandemia ha sido difícil cruzar, pero últimamente tengo que llegar antes de las 4 de la mañana para hacer fila y llegar a tiempo a mi trabajo antes de la 9”, dijo la empleada administrativa de una agencia editorial.

“Ha habido momentos en que pienso que mi decisión de vivir en Juárez y trabajar en El Paso no es una buena idea, sobre todo ahora con las revisiones tan tardadas, pero a fin de cuentas me estoy acostumbrando a levantarme más temprano y no tener que dejar mi carro tanto tiempo en un sitio donde no se puede garantizar la seguridad, mejor hago mínimo de 3 a 4 horas diarias para cruzar”, sostuvo el ama de casa.