El Paso

Presentan queja federal vs Hospital Infantil de El Paso

Ivanna María, quien murió de un derrame cerebral en septiembre del año pasado; su padre presentó una queja federal

Cortesía / Ivanna murió a los tres años

Jaime Torres Valadez / El Diario de El Paso

sábado, 21 noviembre 2020 | 06:00

El ex aspirante a la alcaldía de El Paso, en 2017, David Saucedo y padre de la pequeña Ivanna María, quien murió de un derrame cerebral en septiembre del año pasado, presentó una queja federal ante la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos contra el Hospital Infantil –El Paso Children’s Hospital–y la directora ejecutiva Cindy Stout. 

“Hoy dimos el siguiente paso para asegurarnos de seguir agotando todas las vías disponibles para garantizar que El Paso tenga un hospital infantil de clase mundial y no uno que opere según el modelo de lucro con un total desprecio por sus salvaguardas”, aseveró Saucedo tras remarcar que los niños de El Paso, los más vulnerables entre nosotros, merecen algo mejor.

Detalló que esta denuncia contra el Hospital Infantil de El Paso se basa en una serie de alegaciones, documentos de respaldo, declaración jurada y “nuestras propias experiencias, incluida la muerte por negligencia de mi hija de tres años”.

Denunció que EPCH ha descartado sus propias medidas de protección de calidad y ha violado sus estatutos para acomodar y atraer, con concesiones significativas, a un médico no capacitado y no calificado, como el doctor Roberto Canales, para que haga negocios con EPCH a cambio de millones de dólares en ingresos y cantidades masivas de pacientes prometidos por Canales.

El Paso Children’s Hospital dio a conocer a través de uno de sus voceros que “la Oficina del Inspector General no nos ha contactado con respecto a esta queja y agregó: EPCH se enfoca en brindar resultados de alta calidad para los pacientes más vulnerables en El Paso y la comunidad circundante. Nuestro objetivo número uno es brindar atención de alta calidad a todos nuestros pacientes”.

No obstante y tras mencionar que “hemos renunciado a cualquier restricción de confidencialidad y no se solicita el anonimato” el padre de familia, junto con su esposa Mariana acusan al pediatra y oncólogo Roberto Canales, al neurólogo pediátrico Rodolfo Fierro-Stevens y al Hospital Infantil por la muerte de su hija de entonces 3 años, resaltó la demanda interpuesta a finales de agosto del presente por homicidio culposo, la cual sigue su curso.

A través de un comunicado de prensa enviado el martes el empresario dijo que el doctor Mayes proporcionó una declaración jurada como ex presidente de Pediatría, concluyendo que el doctor Canales no estaba calificado, representaba un riesgo significativo de lesión y que la solicitud violaba los estatutos, políticas y procedimientos de EPCH, sin embargo Mayes se negó a firmar.

Asimismo agregó que la directora ejecutiva Cindy Stout y la junta directiva sabían que Canales no estaba calificado y sabían que sus principales médicos y directores estaban planteando repetidamente preocupaciones de que él representaba un riesgo significativo para los pacientes.

Denunció que EPCH ignoró estas quejas, y no obstante ‘eliminó’ al Dr. Mayes y al director de PICU para obtener la aprobación de sus rigurosas objeciones.

Dentro del listado de presuntas violaciones estableció que la CEO Stout notificó al personal que Canales no estaría sujeto al proceso de revisión por pares requerido por EPCH, como lo exigen sus estatutos. En cambio, él, puntualizó, puede calificar su propio trabajo sin ninguna responsabilidad por parte de sus compañeros.

Además se acusa a Stout de prohibir que los directores médicos y asistentes del hospital revisaran las historias clínicas del reconocido médico paseño.

El documento señala también que EPCH implementó cambios de política ‘más audaces’ para adaptarse a la afluencia masiva de pacientes del pediatra y oncólogo e instituyeron políticas para eludir procesos de larga data para el transporte de pacientes a EPCH desde fuera de la instalación.

Dentro de la nuevas directrices están también políticas de admisión en las que Canales podría reclamar la “propiedad” de los pacientes admitidos a otros médicos, lo que demuestra una vía de admisión separada a través de la oficina administrativa de enfermería, indicó Saucedo en su escrito.

El emprendedor exigió que EPCH sea investigado de inmediato debido a estos peligrosos arreglos que ponen en peligro la seguridad de los niños en El Paso.

“Estamos haciendo esto por nuestra comunidad porque no queremos que mueran más niños y ciertamente no queremos que más padres vivan lo que hemos experimentado. El Paso merece un hospital infantil de clase mundial. Eso es lo que queremos”, dijo el afligido padre en un mensaje publicado en sus redes sociales.

Al mismo tiempo pidió la presencia de administradores y médicos que se preocupen por la atención médica y no sólo por obtener ganancias. “Nuestros niños necesitan atención de calidad, ahora mismo, y la injusticia debe terminar de inmediato”, precisó.

De acuerdo con la querella, presentada en la Corte del Condado de El Paso, con la juez de Distrito 171, Bonnie Rangel, la familia solicitó que se lleve a cabo un juicio con jurado y el pago de un millón de dólares de indemnización.

Y es que según los documentos, la familia Saucedo asegura que la muerte de la pequeña Ivanna no fue un accidente, sino una total falta de atención, acusando a los demandados de negligencia médica.

Se lee que el pediatra Canales “ha estado diagnosticando erróneamente e hiriendo a niños en todo El Paso durante cada una de sus décadas de servicio”, señalando las horas de espera para recibir atención médica por parte de su personal.

Los Saucedo también culpan de la muerte de su pequeña a las “políticas y procedimientos sistemáticos y generalizados que pusieron en peligro a los pacientes” de El Paso Children’s (EPCH) pero que, sin embargo, recibieron ganancias sobre los pacientes para atraer a médicos como Canales a realizar negocios en el hospital.

Antes de su muerte, Ivanna había sufrido de hidrocefalia. El 29 de agosto de 2019, su hija comenzó a vomitar. Con su hija en coma, Canales y Fierro-Stevens aseguraron a los Saucedo que no tenían duda de que la niña pronto se “despertaría” y “estarían listos para tratarla”. 

Sin embargo la menor murió el 3 de septiembre de ese año, y a decir de sus padres no por un accidente, sino por una total falta de atención y una negligencia médica grave.

Los Saucedo afirmaron entonces que se vieron obligados a esperar horas en el hospital para que llegara Canales y tratara a su hija. “Ningún otro miembro del personal del hospital intervino para brindar atención durante la espera”, sostiene la demanda.