Estado

Calla Estado a familias de desaparecidos

Los hacen firmar carta de confidencialidad para no informar a los medios sobre investigaciones, denuncian

De la Redacción / El Diario

domingo, 28 junio 2020 | 06:00

Chihuahua– Padres de jóvenes desaparecidos recriminaron el actuar de la Fiscalía General del Estado, ya que mientras a ellos los obligaron a firmar un documento de confidencialidad, la dependencia filtró información a un medio de comunicación sobre los restos encontrados en un tiro de mina en Aquiles Serdán.

En la información que se publicó se establece que los restos encontrados en el tiro de mina de Aquiles Serdán corresponden a sus hijos, sin que ellos tengan información al respecto.

Ludwig René Muruato Herrera, padre de Éver Iván Muruato, quien junto con Adrián Omar Aldaz Álvarez desapareció el primero de julio del 2019, denunció que fueron obligados a callar para que no se dijera nada a los medios de comunicación en torno a las investigaciones.

“Fueron ellos quienes terminaron filtrando la información, (además) la presumen como si nuestros hijos fueran trofeos de caza”, recriminó.

El pasado jueves el fiscal César Augusto Peniche Espejel informó sobre un tercer descenso que se realizó al tiro de mina ubicado en el poblado de Santo Domingo, municipio de Aquiles Serdán, en el que dijo se encontraron restos de varias personas, entre éstos el cuerpo de Martín Perea, padre de la joven Ivannia; ambos fueron raptados el 25 de julio del 2019, asesinados y arrojados en ese lugar.

Sin dar más detalles, el fiscal informó que a lo largo de los tres descensos que se han realizado en el tiro de mina se han localizado restos de por lo menos 12 personas, y que no se daría a conocer más información hasta no hablar con los familiares y tener las pruebas de genética para confirmar las identidades.

Ayer, un medio local publicó las fotografías y los nombres de las 12 personas a las que corresponden los restos y entre ellos mencionó a Éver Iván Muruato y Adrián Omar Aldaz Álvarez, situación que generó el malestar en sus padres.

Los familiares aseguraron que no tienen información de que se trate de ellos, debido a que la Fiscalía no se los ha notificado formalmente, y que apenas el próximo miércoles sostendrán una reunión.

Debido a esto, Ludwig Muruato recriminó el actuar de las autoridades que por una parte les piden a ellos no hablar con los medios y no difundir los avances que se tienen, y por otra parte son las mismas autoridades las que filtran la información a medios de comunicación “para presumirlos como trofeos”.

Dijo que desde la desaparición de su hijo la familia ha vivido un calvario, pues se han enfrentado con una serie de inconsistencias en la Fiscalía y en los funcionarios que llevan el caso, pues la Comisión de Personas Ausentes les dice una cosa, y luego el área de homicidios les brinda otra información, y no hay consistencia en las versiones.

Luego del segundo descenso realizado en noviembre, la Fiscalía le entregó restos óseos de lo que dijo ser parte de la cadera y de una pierna, y las autoridades le aseguraron que correspondían a su hijo, pero que se haría un nuevo rastreo para extraer los demás restos y fue hasta mayo cuando se concretó esa búsqueda.

De los resultados de ese tercer descenso, asegura que la Fiscalía no les ha informado nada de manera oficial y espera que el miércoles que tengan la reunión se les brinden datos necesarios, y se aclaren todas las dudas que existen en torno al caso. 

El jueves, luego de que el fiscal Peniche Espejel informara sobre el tercer descenso, Juana Álvarez, madre Adrián Omar Aldaz Álvarez, dijo que, durante todo este tiempo, las autoridades se han manejado de forma poco clara y los datos que les han dado no ha sido precisos.

Dijo además que duda que el resto óseo que le entregaron el año pasado realmente sea de su hijo. “Me mostraron los informes, pero son puros números, realmente no hay algo que diga que es mi hijo”.

Refirió que luego del primer descenso –realizado en agosto del 2019– le entregaron un fragmento de hueso de apenas 15 centímetros, asegurándole que se trataba de su hijo.

Dichos restos fueron extraídos durante el mismo rastreo en el que se localizó el cuerpo de Ivannia Perea Prieto; la desaparición de ambos se dio con 24 días de diferencia.

El próximo 1 de julio Adrián Omar Aldaz Álvarez y Éver Iván Muruato cumplirán un año desaparecidos; ambos fueron vistos por última vez a bordo de un automóvil Neón de color morado, mismo que fue localizado ocho días después.