Estados Unidos

Aguardan a Donald Trump pesquisa penal y batallas judiciales

Investigación sobre los negocios del mandatario podría afectarlo mucho tiempo después de que deje el cargo

Associated Press

Associated Press

viernes, 20 noviembre 2020 | 12:57

A unos kilómetros (millas) de la Torre que lleva su apellido y donde Donald Trump comenzó su campaña para ser presidente, los fiscales en Nueva York trabajan en una investigación sobre los negocios del mandatario que podría afectarlo mucho tiempo después de que deje el cargo en enero.

La pesquisa encabezada por el fiscal federal de Manhattan, Cyrus Vance Jr., es uno de diversos enredos legales que posiblemente se intensifiquen una vez que Trump deje la Casa Blanca, porque ya no tendrá el poder ni la inmunidad frente a tribunales.

Trump enfrenta dos pesquisas del estado de Nueva York en cuanto a si engañó a las autoridades fiscales, bancos o socios de negocios. Dos mujeres a las que presuntamente agredió sexualmente lo están demandando. Algunos demócratas están exigiendo se reactive una investigación federal a las finanzas de campaña que al parecer canceló el secretario de Justicia, William Barr.

Se desconoce si en alguna de las investigaciones se han recabado suficientes pruebas para acusar a Trump de algún delito.

Enjuiciar a un expresidente podría no tener precedente en un país que ha buscado, desde su fundación, dejar a un lado las supuestas transgresiones del comandante en jefe saliente en aras de una transición pacífica del poder.

“Debido a la aguda polarización del país en 2020, ¿una batalla judicial sería vista en última instancia como una venganza política? Es un cálculo difícil”, afirmó Meena Bose, directora ejecutiva del Centro Peter S. Kalikow para el Estudio de la Presidencia Estadounidense en la Universidad Hofstra.

Trump ha dicho que tiene el “derecho absoluto” de perdonarse él mismo de cualquier delito federal, pero el concepto continúa sin ser puesto a prueba porque ningún presidente lo ha intentado. De acuerdo con una opinión del Departamento de Justicia en 1974, los presidentes no pueden indultarse porque eso infringiría la “norma fundamental de que nadie puede ser juez en su propio caso”.

El presidente ha utilizado antes su autoridad de indulto a fin de ayudar a amigos y acusados prominentes. Conmutó la sentencia de su amigo de mucho tiempo Roger Stone en julio y la del exgobernador de Illinois Rod Blagojevicha en febrero y ha dejado entrever que podría hacer lo mismo en otros casos antes de que concluya su presidencia.