Estados Unidos

Aprovecha Trump audio de Biden para promover teorías conspirativas

Circula en internet audio de presuntas conversaciones entre Joe Biden y el expresidente de Ucrania, Petro Poroshenko

Patrick Semansky / Associated Press / Joe Biden

Associated Press

sábado, 12 septiembre 2020 | 13:19

Washington— Aunque no generó una bomba política, un audio de presuntas conversaciones de 2016 entre Joe Biden y el expresidente de Ucrania, Petro Poroshenko, circula ampliamente en internet.

El audio entrecortado, revelado por un legislador ucraniano que funcionarios de EU describieron como "un agente ruso activo" quien buscaba propagar información falsa sobre Biden, fue aprovechado por el presidente Donald Trump y sus seguidores para promover teorías conspirativas en torno al candidato demócrata.

Publicaciones en redes sociales y videos sobre las grabaciones han tenido millones de vistas, de acuerdo con un análisis de la AP, incluso aunque la propia Administración Trump afirma que se basan en "narrativas falsas y sin fundamento".

La proliferación del audio muestro cómo operaciones que apuntan a influir en las elecciones todavía alcanzan a los estadounidenses, pese a los esfuerzos de Facebook, YouTube y Twitter.

Como no hay evidencia de que las grabaciones fuertemente editadas hayan sido robadas o enteramente fabricadas, han podido prosperar en línea, eludiendo las nuevas políticas que las empresas de redes sociales implementaron para evitar la interferencia extranjera en las elecciones de este año.

Y a diferencia de 2016, cuando Rusia utilizó cuentas de redes sociales falsas o bots para emprender una campaña de desinformación, esta vez están siendo difundidas por usuarios legítimos de redes sociales estadounidenses.

Las grabaciones de las llamadas de Biden en 2016 con el entonces presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, fueron publicadas durante una conferencia de prensa en mayo por el parlamentario ucraniano Andrii Derkach, un graduado de una academia de espías de Moscú que se reunió el año pasado con el abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, para impulsar acusaciones de corrupción infundadas contra Biden y su hijo, Hunter.

El audio fue difundido rápidamente por figuras conservadoras, incluido el hijo mayor de Trump, y medios de comunicación conservadores en las redes sociales para alimentar teorías de conspiración en línea, especulaciones y desinformación sobre el papel de Biden en el despido del fiscal jefe de Ucrania cuando Biden era vicepresidente.

Los funcionarios de inteligencia de Estados Unidos señalaron a Derkach en un comunicado el mes pasado que lo acusó de ayudar a los esfuerzos rusos para socavar la candidatura de Biden.

El jueves, el Departamento del Tesoro sancionó a Derkach, identificándolo como un "agente ruso activo" durante más de una década y culpándolo por difundir "acusaciones sin fundamento" a los votantes estadounidenses y tratar de influir en las elecciones.

La esencia de las teorías conspirativas es que Biden exigió el despido del principal fiscal ucraniano Viktor Shokin para proteger a Burisma, la compañía de gas natural donde Hunter Biden ocupaba un puesto, de una investigación criminal.

En una llamada telefónica editada que ahora circula en línea, Biden le dice a Poroshenko que destinará mil millones de dólares a Ucrania una vez que Shokin sea despedido.

Pero las teorías de corrupción han sido desacreditadas porque Shokin no tenía una investigación activa sobre el trabajo de Hunter Biden y porque Joe Biden, al buscar el despido de Shokin, representaba la posición oficial de la Administración Obama, los aliados occidentales y muchos en Ucrania que percibían al fiscal como suave con la corrupción.

En ese momento, Shokin enfrentaba críticas generalizadas por no procesar a los francotiradores que abrieron fuego contra manifestantes de Kiev.

La campaña de Biden dice que considera que las llamadas están muy editadas. Las llamadas telefónicas de Biden y Poroshenko no se han hecho públicas, pero la Administración Obama proporcionó resúmenes de las conversaciones en 2016, que incluyeron solicitudes de Estados Unidos para un nuevo fiscal general.