Estados Unidos

Desafía Trump a gobernador de Nevada y al virus con mitin en lugar cerrado

El recinto lució abarrotado y pocos de los asistentes usaban cubrebocas

Associated Press

Associated Press

lunes, 14 septiembre 2020 | 06:57

Las Vegas— En abierto desafío a las regulaciones del estado y de las recomendaciones sanitarias contra la pandemia de su propio gobierno, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el domingo su primer mitin en un espacio cerrado desde junio.

En un abarrotado recinto en Nevada donde apenas se veían mascarillas, Trump dijo al público que el país estaba “en el último trecho” del camino para derrotar al virus.

Deseoso de transmitir una sensación de normalidad, Trump disfrutó de los entusiastas vítores en un almacén. Pocos de los asistentes llevaban mascarillas, con una clara excepción: los que estaban en las gradas justo detrás de Trump, y cuya imagen terminaría en televisión, recibieron orden de cubrirse el rostro.

El mandatario no había reunido a sus seguidores en interior desde un mitin en Tulsa, Oklahoma, al que se atribuyó un auge de contagios de coronavirus. Trump no mencionó en un principio la pandemia que ha matado a casi 200 mil estadounidenses y sigue cobrándose mil vidas al día.

“No volveremos a cerrar el país. Un cierre destruiría las vidas y sueños de millones de estadounidenses”, dijo Trump antes de emplear su provocador epíteto para el coronavirus. “Derrotaremos muy fácilmente al virus de China”.

El mitin en Tulsa, que fue el primero en los tres meses desde que el coronavirus llegara a las costas estadounidenses, fue un desastre para la campaña, una debacle con asientos vacíos y un repunte de casos de Covid-19, incluidos algunos empleados. Un destacado partidario de Trump que asistió, el empresario y excandidato a la presidencia Herman Cain, murió de Covid-19 unas semanas más tarde, aunque no estaba claro si se había contagiado en Tulsa.

Reconociendo que muchos seguidores se sentían incómodos en grandes aglomeraciones en espacios cerrados, donde el virus se propaga con más facilidad, la campaña de Trump optó por celebrar mítines más pequeños al aire libre, normalmente en aeródromos. Pero esos actos han ido haciéndose más grandes en las últimas semanas, sin apenas distanciamiento social y con pocas mascarillas.

Y el domingo volvieron a estar bajo techo, debido en parte al calor en la zona de Las Vegas. Se hicieron controles de temperatura corporal a la entrada del recinto en Henderson, y aunque se instó a utilizar mascarillas, pocos las llevaban.

El gobernador de Nevada, el demócrata Steve Sisolak, limitó en mayo a 50 personas las aglomeraciones tanto en interior como al aire libre, una recomendación basada en los lineamientos de la Casa Blanca. En un comunicado publicado justo antes de que comenzara el mitin, Sisolak dijo que Trump estaba “tomando medidas imprudentes y egoístas que ponen en peligro un sinfín de vidas aquí en Nevada”.

“Por decirlo claramente: no tuvo las agallas de tomar decisiones difíciles”, dijo Sisolak sobre la gestión de Trump con el virus. “Les dejó eso a los gobernadores y a los estados. Ahora ha decidido que no respeta las leyes de nuestro estado. Como de costumbre, piensa que las normas no se le aplican".

La localidad de Henderson informó el domingo a Xtreme Manufacturing de que el acto, tal como se había planeado, incumplía de forma directa las normas de emergencia del gobernador contra el Covid-19 y que habría sanciones. La campaña de Trump se opuso a las restricciones, y el presidente dijo que ayudaría a los asistentes “si el gobernador va a por vosotros”.

“Si puedes unirte a decenas de miles de personas protestando en las calles, jugando en un casino o quemando pequeños negocios en disturbios, puedes reunirte de forma pacífica amparado por la 1ra Enmienda para escuchar al presidente de Estados Unidos”, dijo el director de comunicación de la campaña, Tim Murtaugh.

Hasta ahora, la campaña no se ha planteado como una opción entre Trump y su rival demócrata, Joe Biden, sino como un referendo sobre la gestión del mandatario ante el coronavirus. Los estadounidenses reprueban el liderazgo de Trump por un amplio margen, ya que Estados Unidos ha sufrido más muertes que ningún otro país.

Por tanto, la campaña del presidente cree que tiene que cambiar el tema de conversación y transmitir la idea de que, pese a las pruebas de lo contrario, la pandemia está remitiendo y hay una vacuna en el horizonte. Parte del plan es crear imágenes de normalidad, como el jardín de la Casa Blanca lleno de gente para ver el discurso de Trump para la convención republicana, aunque no estaba claro si eso había tranquilizado o asustado a los espectadores.

En un inconexo discurso de una hora, Trump habló de penas obligatorias de prisión por quema de banderas, elogió a varios luchadores de la UFC que estaban presentes y pareció respaldar ejecuciones extrajudiciales para personas que ataquen a la policía. También lanzó una serie de ataques contra Biden, al que describió como un cansado político de carrera “no apto para ser presidente”.

Sin embargo, Trump añadió, quejándose sobre la cobertura mediática, que “quizá gane él porque no les gusto, no les gusta mi personalidad”.

La multitud respondió con un ensordecedor cántico de “Nosotros te queremos”.

El mitin se celebró la noche anterior al viaje de Trump a California, donde sería informado del estado de los devastadores incendios que arrasan la región. El mandatario apenas ha mencionado los fuegos, que han dejado docenas de muertos en Oregon y California.

El domingo de madrugada, Trump intentó ganar puntos con los latinos, que podrían ser cruciales en estados en disputa que podrían decidir la pugna por la Casa Blanca, elogiando sus progresos económicos antes de la pandemia.

Aunque Trump ha hecho decenas de comentarios despectivos y provocadores sobre los latinos, su campaña está cada vez más confiada de haber ganado algo de apoyo en la comunidad, que podría resultarles de ayuda en Florida, Arizona y Nevada, donde se han centrado este fin de semana.

Conseguir apoyo latino ha sido una lucha cuesta arriba para Trump, que ha alejado a muchos hispanos con su dura postura en inmigración y su demonización ocasional de los inmigrantes.

El lunes tenía previsto celebrar un acto similar en Arizona.