Estados Unidos

Tras pandemia, reanuda ICE redadas

Estados Unidos alberga a unos 10.5 millones de personas que viven en el país de manera ilegal

The New York Times

martes, 15 septiembre 2020 | 06:00

Los Ángeles– Para Alicia Flores González, el 4 de agosto comenzó como cualquier otro día. Dejó a su hija en la guardería y se fue a su trabajo en una bodega en el Valle de Sonoma. Pero cuando estaba estacionando su auto, se encontró rodeada de hombres armados. “¿Qué pasó?, ¿qué hice?”, recordó Flores haber preguntado.

“¡Manos arriba!, date la vuelta”, le ordenó uno de los hombres, quien le puso las esposas y la escoltó hasta una camioneta.

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) había desplegado a seis agentes en tres vehículos sin señalamientos para arrestarla. En 24 horas, la mujer de 43 años, madre soltera de cuatro hijos nacidos en Estados Unidos, fue deportada a México. Había vivido sin permiso legal en Estados Unidos durante 27 años.

Flores fue capturada durante una nueva operación de aplicación de la ley a nivel nacional anunciada este mes, las primeras detenciones y deportaciones a gran escala en el interior del país desde que la pandemia del coronavirus detuvo las operaciones de campo durante varios meses. Desde mediados de julio, los agentes migratorios han detenido a más de 2 mil personas en sus casas, lugares de trabajo y otros sitios, incluida una oficina de correos, a menudo después de vigilarlas durante varios días.

En Los Ángeles, los agentes arrestaron a 300 personas. Más de mil fueron detenidas en Nueva York, Atlanta y Phoenix, así como en ciudades de Colorado, Idaho, Montana, Nevada, Nueva Jersey, Utah y Wyoming.

El presidente Donald Trump ha hecho de la reducción de la inmigración una piedra angular de su agenda; ha bloqueado a la mayoría de los solicitantes de asilo y refugiados, construido 482 kilómetros de muro fronterizo e invocado la crisis sanitaria para sellar la frontera a los viajeros no esenciales.

Durante la Convención Nacional Republicana, reiteró su promesa de tomar medidas drásticas contra la inmigración ilegal y su campaña de reelección ha hecho hincapié en la agenda de inmigración restrictiva que fue fundamental para su plataforma en 2016. Un reciente anuncio de televisión emitido en los estados en disputa decía que el apoyo del exvicepresidente Joe Biden para ofrecer un camino a la ciudadanía a millones de inmigrantes que se encuentran en el país ilegalmente socavaría a los estadounidenses al crear más competencia por los puestos de trabajo y más beneficiarios de los programas de asistencia social.

Estados Unidos alberga a unos 10.5 millones de personas que viven en el país de manera ilegal. En una encuesta realizada en junio por el Centro de Investigación Pew, tres de cada cuatro adultos dijeron estar a favor de un camino hacia un estatus legal para ellos.

El 32 por ciento de los seguidores de Trump dijo que los inmigrantes fortalecen la sociedad, en comparación con el 19 por ciento en 2016, según una encuesta del Centro de Investigación Pew entre los electores publicada el 10 de septiembre. Según los estrategas, aunque que el tema de la inmigración sigue atrayendo a la base de Trump, las preocupaciones sobre la economía y la pandemia del coronavirus motivan a más electores.

La operación migratoria de amplio alcance, que se implementó semanas antes de que se anunciara de manera pública, fue promocionada por los funcionarios como una misión diseñada para capturar a los delincuentes reincidentes.

“Los extranjeros a los que se quiere capturar con esta operación abusaron de los hombres, las mujeres y los niños de nuestras comunidades y cometieron delitos graves y, en ocasiones, hirieron en repetidas ocasiones a sus víctimas”, afirmó Tony Pham, el nuevo director interino del ICE.

Sin embargo, el análisis de la totalidad de los datos gubernamentales muestra que este Gobierno está arrestando a un gran número de inmigrantes cuyos delitos son menores o que no han cometido ningún delito. Son más fáciles de localizar y deportar precisamente porque no están tratando de evadir a las autoridades, incluso si tienen órdenes de deportación pendientes.

Flores no tiene antecedentes penales, pero había perdido una apelación para permanecer en el país después de que se ordenara su deportación hace más de una década. Al igual que millones de inmigrantes que viven y trabajan tranquilamente en el país de manera ilegal, ella había logrado evitar el arresto, trabajaba en el norte de California y llevaba a sus hijos a la escuela.

En el año fiscal 2019, los agentes federales arrestaron a más de 143 mil personas en el interior del país. Las condenas o cargos penales que por lo general pesan sobre ellos son conducir bajo la influencia del alcohol (74 mil) y delitos de drogas (67 mil). Sólo mil 900 habían sido acusados o condenados por homicidio.

Con el Gobierno de Trump, ha habido un aumento constante de los inmigrantes detenidos sin antecedentes penales graves, según el Centro de Intercambio de Acceso a Registros Transaccionales (TRAC) de la Universidad de Siracusa, que ha recopilado datos obtenidos mediante solicitudes de la Ley de Libertad de Información.

El TRAC determinó que el aumento en la cantidad de inmigrantes detenidos en 2019 era resultado directo de las detenciones de personas sin antecedentes penales.

El impacto de la pandemia en la capacidad del ICE para mantener a los inmigrantes en detención podría haber sido importante para que la agencia seleccionara a inmigrantes como Flores, a quienes se puede sacar del país con rapidez por ser mexicanos.

En el norte de California, donde vivía Flores, 47 inmigrantes que vivían ilegalmente en el país fueron detenidos durante la operación reciente, según la oficina regional del ICE. En una declaración, un portavoz citó como ejemplos a un mexicano de 34 años que había sido condenado por haber agredido a una excónyuge y a un mexicano de 57 años de edad que había sido condenado por robo menor y lesiones físicas a su cónyuge. Ambos habían sido deportados anteriormente.

Katie Kavanagh, abogada de la Red de Respuesta Rápida del Norte de California, que brinda asistencia jurídica de emergencia a las personas detenidas por el ICE, dijo que, a principios de agosto, en un lapso de cinco días laborables trabajó en los casos de cuatro mexicanos detenidos en la zona vinícola de California.

 “El ICE iba tras personas que podía deportar rápidamente, (Flores)era blanco fácil”, dijo Kavanagh