Juárez
Más de 48 horas sin servicios en El Valle

‘Aquí con todo batallamos: el agua, la luz, la señal…’

En esta zona la energía eléctrica empezó a fallar desde la noche del domingo

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez
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Carlos Sánchez / El Diario de Juárez
Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Sandra Rodríguez Nieto
El Diario de Juárez

miércoles, 17 febrero 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— Las veladoras que no había vendido en todo un año salieron en menos de una hora el pasado lunes en la tienda de Joel Cosío, en el municipio de Guadalupe. Unas 70 u 80 en cuatro cajas, comentó. También vendió todos los garrafones de agua que tenía y las tortillas, ya que sin luz, no funcionaron las máquinas para hacerlas en el poblado. 

El mayor problema, sin embargo, se comentó en el establecimiento, fueron las bajas temperaturas y la falta de gas butano para los calentones, por lo que algunos habitantes tuvieron que trasladarse a buscar hasta Riberas del Bravo, en la entrada éste de Ciudad Juárez, al igual que la gasolina.

“M’ijo fue a El Millón, que porque hay un pozo de agua, como un manantial”, dijo una de las clientas, que llegó a la tienda de Cosío para comprar pilas para una lámpara de mano.

Varios coincidieron en que, antes del apagón que inició la mañana del lunes en casi todo el estado de Chihuahua y otros del norte de México, en esta parte del Valle de Juárez empezó a fallar la energía eléctrica desde la noche del domingo, cuando se suspendió el suministro entre las 21 y las 23 horas.

“Con todo batallamos aquí: el agua, la luz, la señal para el teléfono”, dijo Héctor Rey desde su puesto de burritos, para el que había surtido gas desde el fin de semana.

“Guardamos desde antier, para el negocio. Pero, si sigue así, ya nomás hasta hoy trabajamos”, agregó. 

Kilómetros al éste, sobre la carretera Juárez-Porvenir, poco antes de entrar a la cabecera municipal de Praxedis G. Guerrero, un grupo de empleados comía ayer en el exterior de una granja de algodón debido a que, por la falta de energía eléctrica, no podían trabajar en la planta despepitadora. El lunes, por tanto, se dedicaron a limpiar y, ayer martes, a reparar la tubería del tinaco que se reventó por el frío.

“Lo bueno es que ya encendió esa lámpara”, dijo Gerardo Romero, de 43 años, señalando la luminaria en un poste del servicio público, cuyo funcionamiento indicó el fin de la contingencia que aquí se prolongó por alrededor de 30 horas, hasta ayer al mediodía.

La interrupción en el suministro, de acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad, derivó de las temperaturas extremas en Texas que dejaron a la empresa gubernamental sin el gas natural con el que produce en México la energía eléctrica, por lo que 4.7 millones de usuarios de Chihuahua, Sinaloa, Sonora, Durango y Nuevo León se quedaron sin el servicio desde poco antes de las siete de la mañana del lunes.

También fue cuestión de falta de previsión, planteó por separado Edwin Araiza, de 39 años, en su minisúper en la cabecera municipal de Praxedis, frente a la plaza. Desde que vio el pronóstico de que la temperatura bajaría a menos 9 grados centígrados a partir de la noche del domingo, pensó que las tuberías podrían reventarse, por lo que llenó el tinaco y compró tres garrafones de 18 litros y seis galones de agua para su familia. 

Con un calentón de gas, los cinco integrantes, incluyendo un bebé, la pasaron en un cuarto y, en lugar de cerrar la tienda a las nueve de la noche, cerró a las cuatro, cuando la falta de luz empezó a imposibilitar llevar el apunte de la venta y todo el pueblo, rodeado de tierras de cultivo, junto a la frontera, se quedó en penumbras. 

“La gente se confió, porque ya estaba entrando el calor, y casi nadie cortó leña”, señaló Araiza.

Para Laura Castro, de 66 años, el resultado fueron horas “de la patada” tratando de alimentar un calentón con unas cuantas piezas de leña que le quedaba el lunes y otras que tuvo que ir a cortar ayer por la mañana junto al río Bravo. 

A falta de madera en su casa en Jesús Carranza, en el municipio de Juárez, Alicia Estrada tuvo que quemar su ropa vieja. Entrevistada sobre la carretera Juárez-Porvenir, por donde llevaba casi una hora caminando con dos garrafones de agua junto a dos de sus sobrinos, narró que había pasado horas la tarde y noche del lunes alimentando el fuego de un calentón con piezas que ya no usaba.

“No había leña ni luz. No había con qué calentarse”, dijo la madre de familia, de 25 años. “Otros metieron braceros a las casas, pero también estaban sin luz, porque no había ya ni veladoras”, agregó.

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