Juárez

Bajan templos aforo, pero no cerrarán

Autoridades eclesiásticas en esta ciudad toman medidas drásticas contra el Covid-19 ante el regreso al semáforo naranja

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Las iglesias reanudaron la Eucaristía el pasado 5 de septiembre

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

miércoles, 14 octubre 2020 | 12:42

Las parroquias de la Iglesia católica seguirán con la celebración de la Eucaristía todos los días, pero siguiendo la norma establecida por el Gobierno del Estado en cuanto a las cuestiones sanitarias, luego de que el semáforo epidemiológico ha retrocedido en esta ciudad de color amarillo a naranja.

Ante esto, tal vez el aforo se reduzca aún más en los templos, dependiendo de la capacidad de cada uno de ellos, pero sobre todo, tomando todas las precauciones necesarias para prevenir los contagios de Covid-19, dijo el sacerdote Hesiquio Trevizo Bencomo, vocero de la Diócesis de Ciudad Juárez.

“Como lo hemos hecho hasta ahora, sin caer en pánico seguimos tomando todas las precauciones necesarias para evitar contagios, y si ahora el aforo es del 30 por ciento y en algunos templos hasta menos, por su tamaño, quizá ahora lleguemos a un 15 por ciento en el ingreso de fieles”, comentó el presbítero.

El padre Trevizo Bencomo recomendó a la población cuidarse ante esta pandemia, en especial en esta temporada en la que además se presentan las alergias, la gripe y enfermedades estacionales que pueden afectar a las personas.

Comentó que tal vez en los próximos días el obispo José Guadalupe Torres Campos les comunique algo en relación a lo que se hará en la Iglesia para seguir con las ceremonias litúrgicas.

Ayer martes trascendió que el obispo Torres Campos se reunió con sacerdotes para evaluar la situación actual de la pandemia y el semáforo epidemiológico, pero no se ha dado a conocer sobre las medidas que tomará la Diócesis en la ciudad.

Los templos católicos reanudaron la celebración de la Eucaristía el pasado 5 de septiembre, tras casi seis meses de que fueron suspendidas, debido a la pandemia de Covid-19.

Ese día el obispo celebró la misa en la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, en donde al entrar 180 fieles, cada uno de ellos pasó por el tapete con líquido desinfectante, se les tomó la temperatura y se les ofreció gel antibacterial, además de que todos usaban el cubrebocas.

La medida se sigue aplicando en Catedral y en las 77 parroquias y las capillas que forman la Diócesis local, en donde todo se desarrolla en orden por la limitante de ingreso de sólo el 30 por ciento de la capacidad de cada templo.

Incluso, en la Catedral y en el resto de los templos católicos, los feligreses se sientan separados; en una banca uno en cada orilla y en la del frente sólo uno sentado en medio y así sucesivamente, con el fin de mantenerse a una distancia prudente.

El sacerdote Eduardo Hayen, párroco de la Catedral, dio a conocer entonces que en todos los templos aplican las medidas sanitarias como lo han pedido las autoridades del ramo, se ve mucho orden y la invitación es para que la gente aproveche para ir a la misa cualquier día de la semana, no solamente el domingo.

Comentó que también como parte de las medidas sanitarias, celebran menos misas que antes; en el caso de la Catedral, antes el domingo se celebraban 11 ceremonias, pero ahora son seis, para dar oportunidad de sanitizar el templo entre misa y misa, además para permitir que la gente salga ordenada, pues se considera que esto ayudará a prevenir contagios.

Siguiendo las normas sanitarias, no pueden entrar a los templos las personas que estuvieron en contacto con un enfermo diagnosticado de Covid-19 o que tenga alguno de los siguientes padecimientos: diabetes, hipertensión, problemas respiratorios, gripe, o personas mayores de 60 años de edad; tampoco las mujeres embarazadas.

Asimismo, se pide a los fieles usar cubrebocas y antes de entrar les toman la temperatura, si es mayor a 37.5 grados centígrados se les pide regresar a casa.

Además se proporciona gel antibacterial para las manos y se le indica a la persona el lugar que ocupará durante la celebración; antes y después de cada misa se sanitiza el templo.

Durante la misa, en el momento de la paz y durante toda la celebración, se evita el saludo con contacto físico y se expresa el deseo de paz respetando la sana distancia.