Juárez

Enfermos de Covid fallecen también en casa

Funerarias reportan que se encuentran casi en la misma situación que en la primera fase del virus en cuanto a la cantidad de muertes

Hérika Martínez Prado / El Diario

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 16 octubre 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Con una cantidad similar en hospitales que en viviendas de víctimas confirmadas o reportadas como probable Covid-19, los trabajadores de funerarias suman ya seis meses y medio trabajando con extremos protocolos de seguridad.

“En relación con la primera fase del virus estamos ahorita casi en la misma situación –de muertes–, pero sí sentimos que va aumentando poco a poco… Ya había bajado y volvió a aumentar hace unas tres semanas”, luego de las celebraciones del 15 de septiembre, el cambio del semáforo al color amarillo y debido a que mucha gente no cree en el virus, informó Adriana Ríos, encargada de las Funerarias Ríos.

Sin dar cifras, quien ha atestiguado la evolución de la pandemia a través de sus muertos, en las cinco sucursales con las que cuentan en Ciudad Juárez, destacó que este ha sido un año muy diferente en su forma de trabajar, en el que lo más importante ha sido mantener en todo momento los protocolos de seguridad. 

“Nosotros, desde la primera fase nos preparamos con todo, con cápsulas para levantar los cuerpos, el personal con equipo de protección, desinfectantes. Y no lo hemos dejado aunque bajó un poco, y ahora que volvió a subir otra vez seguimos igual, no hemos bajado la guardia en lo que se refiere al cuidado del personal y de las familias que nos contratan”, destacó. 

Extreman seguridad de su personal

Al tratarse de un caso confirmado o de posible Covid, todos sus trabajadores se protegen con desinfectantes, overoles, guantes, cubrebocas y lentes de protección, además de que trasladan los cuerpos dentro de una cápsula.

Primero desinfectan el área del levantamiento, al igual que el cuerpo de la víctima, el cual introducen a una cápsula en el que lo dejan reposar antes de trasladarlo a la funeraria, donde son recibidos por compañeros igualmente protegidos, quienes se encargan de trasladar el cuerpo al interior de sus instalaciones, donde este permanece de cuatro a cinco horas dentro de la cápsula con líquidos desinfectantes amonio cuaternario. 

Antes de ir a casa, los trabajadores también toman todas las precauciones, ya que se bañan y cambian de ropa en sus instalaciones. 

“Estamos trabajando bien, el personal se ha adaptado a la situación y se sienten de cierta manera protegidos porque contamos con todo el equipo, tanto como para trabajar como para el área de laboratorio. Somos de las pocas funerarias que tenemos todo el equipo, cuarto frío, plancha, tinas con cloro especiales para los cuerpos. Y en cierta manera ellos se sienten más protegidos”, comentó Ríos.

Aunque mentalmente también ha sido difícil trabajar en medio de la pandemia, sentirse protegidos les ha ayudado, destacó.

“Es un poquito pesado, pero hemos tratado de sobrellevarlo y capacitar al personal. Sin contagios, gracias a Dios”, comentó. 

Mayor riesgo en las viviendas

De acuerdo con Ríos, actualmente los mayores casos de muerte están ocurriendo tanto en hospitales como en domicilios, “incluso salen de sus domicilios y llegan a morir en el exterior de la clínica”. 

Esto significa un mayor riesgo para ellos, ya que muchas familias tratan de evitar que el caso sea tratado como Covid.

“En las casas está el riesgo un poco más grande, porque nos basamos en lo que nos dicen las familias, no hay en realidad –confirmación de Covid–. Y las familias aprendieron a mentir un poco con tal velar a sus familiares, entonces al llegar nosotros tenemos que ver si están todos con cubrebocas, si vemos que tienen mucha protección entre ellos, pues ya es una alarma”, explicó.

Durante la pandemia también se han enfrentado a un mayor riesgo cuando los médicos no dejan clara la causa de muerte, “no sabíamos en realidad quién tenía y quién no tenía. Y por lo mismo de que los médicos no ayudan mucho, entonces aquí seguimos igual con el protocolo de todos los servicios que tenían esos síntomas”, destacó. 

Al inicio de la contingencia de salud las muertes relacionadas con el virus destacaban en la zona de Riberas del Bravo y Las Torres, mientras que actualmente es generalizado en toda la ciudad, apuntó.

“La gente desafortunadamente no cree en lo que estamos viviendo. Cuando viene gente aquí les pedimos que usen el cubrebocas y hay gente que nos dice muchas cosas, aún hay gente que no cree. Es un problema muy grande velar los cuerpos porque hay gente que no cree, les decimos que tantas personas en la capilla y se junta toda la gente afuera, y desafortunadamente hay funerarias que no están siguiendo el protocolo y eso no nos ayuda mucho”, lamentó la mujer, a quien le ha tocado trabajar con las víctimas de Juárez tanto de la violencia como de la pandemia.

Las familias de las víctimas de Covid-19 o probable Covid tienen la opción de elegir entre cremar o enterrar a sus muertos, pero el 60 por ciento pide la cremación.

Los cuerpos pueden ser velados hasta cuatro horas, y debido al riesgo que esto conlleva, la funeraria les sugiere que sea en sus capillas, con el fin de poder supervisar que se mantengan los protocolos de seguridad y sanidad, así como que no abran el ataúd. 

De acuerdo con la Secretaría de Salud, hasta ayer sumaban 9 mil 243 casos confirmados de Covid-19 en Ciudad Juárez, donde 938 personas habían muerto a causa del virus.