Juárez

Preocupa en Juárez menores sin estudiar

En Ciudad Juárez más de 14 mil niños en edad de estudiar primaria y secundaria no lo hacen

Archivo / El Diario de Juárez / Estudiantes de secundaria

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

jueves, 08 abril 2021 | 06:00

Ciudad Juárez— La ausencia de políticas públicas enfocadas en la educación sumada a un sistema educativo obsoleto e insuficiente infraestructura tanto material como humana, son los algunos motivos por los que miles de niños y adolescentes, de entre 3 a 17 años, no asisten a la escuela. 

En Ciudad Juárez más de 14 mil niños en edad de estudiar primaria y secundaria no lo hacen, en preescolar la cifra se dispara a más del 50 por ciento de la población de entre 3 y 5 años, son 43 mil 365 menores que no cursan ninguno de los tres grados.

A esta cifra se suman 2 mil 848 niños y adolescentes de entre 6 y 14 años sin ningún grado de escolaridad, es decir, no cursaron ni preescolar ni primaria, revelaron datos del Censo de población y vivienda del Instituto nacional de Estadística y Geografía (Inegi) elaborado en marzo del 2020, justo al inicio de la pandemia.

Además, los adolescentes de entre 15 y 17 años que deberían estar cursando el nivel medio superior y no lo hacen son 21 mil 083; en el mismo rango de edad hay 319 jóvenes sin ningún tipo de escolaridad: no cursaron preescolar, primaria ni secundaria. 

“El caso de Juárez tiene desafortunadamente una gravedad especial: la cantidad de niños que deberían estar estudiando y no lo hacen”, dijo el titular de la Secretaría de Educación y Deporte (SEyD), Carlos González Herrera. 

“Independientemente de que como sociedad algunas cosas las estamos haciendo mal, yo diría que como sector educativo lo que hacemos ya no es suficiente”, señaló.

Es preescolar de suma importancia

En abril del año pasado el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana (Ficosec) publicó el reporte técnico especial “Niñas, niños y adolescentes en Ciudad Juárez” en el que reveló que en el 2010 el 64 por ciento de la población de entre 3 y 5 años no asistía al preescolar, en el 2015 la cifra disminuyó al 48 por ciento de inasistencia. 

“Si pensáramos en cómo los diferentes niveles escolares impactan en lo que va a ser la vida de un niño o una niña, yo diría que es más importante el preescolar que cualquier otro nivel educativo”, explicó el titular de Educación. 

Agregó que si bien la educación preescolar es obligatoria tiene una gran desventaja social y cultural: muy difícilmente las madres, sobre todo, se animan a dejar a los niños a una edad tan temprana en el primero de preescolar, de ahí que la cobertura durante el primer año sea tan baja. 

La población de 3 años que debería cursar el primer grado de preescolar y no lo hace es de 22 mil 811, la de 4 años reduce a 15 mil 400 y la de 5 años es de 5 mil 154. 

Sin embargo, también señaló que “hay una percepción muy errónea de parte de los padres de familia de que el preescolar es una especie de guardería donde los niños van a jugar mientras son chiquitos antes de entrar a la escuela. No, la escuela empieza en preescolar. Ahí empieza el período formativo más importante de la niñez”.

A estos problemas sociales y culturales hay que sumar otro: “no tenemos suficientes preescolares y ni maestras que atiendan el preescolar. Tiene una doble presión: la falta de infraestructura y personal y la falta de cultura por parte de los padres”, agregó. 

En Ciudad Juárez hay 450 planteles de educación preescolar en los que se atienden 36 mil 337 estudiantes, de acuerdo con datos de la Subsecretaría de Educación y Deporte, una cifra que está por debajo de los 43 mil 365 niños y niñas de 3 a 5 años que no asisten a este nivel educativo. 

Para José Luis Flores, especialista en el tema de las infancias y adolescencias, al igual que como señaló el secretario de Educación, no sólo deben hacerse cambios en los políticas públicas a fin de garantizar la cobertura en los espacios de preescolar (incrementar la infraestructura física y humana) también debe de terminar el estigma alrededor de este nivel educativo.

“El otro reto tiene que ver con el tema sociocultural y al mirada adultocéntrica instalada en el paradigma actual: seguimos pensando que el preescolar no es importante, que los niños sólo van a perder el tiempo”, explicó.

Señaló que desde el campo de la neurociencia una actividad aparentemente inocente como hacer bolitas de papel ayuda a las infancias a desarrollar su motricidad y repercute en su capacidad para realizar acciones como tomar un lápiz y aprender a escribir, por lo que exhortó a “hacer cambios significativos desde las miradas socioculturales de la primaria infancia”.

“Son el 35 por ciento de la población (niños y adolescentes). Está complicado para ellos pero también para nosotros si seguimos pensando en las necesidades adultocéntricas y la imperiosa carrera por garantizar nuestras necesidades sin pensar en este amplio grupo poblacional que está invisibilizado”, agregó el especialista. 

Por su parte, el secretario de Educación explicó que una de las grandes virtudes que tiene la escuela, particularmente en preescolar y en primaria, es que le permite a los niños abrir la puerta hacia el mundo, “cuando uno aprecia la diferencia se vuelve tolerante. Ahí tenemos un asunto que no es de fácil solución y tendremos que irlo corrigiendo junto con los objetivos de aprendizaje académicos que se nos han ido perdiendo”.

Esto último lo mencionó como consecuencia de las clases virtuales realizadas por la pandemia causada por el Covid-19, señaló que el asilamiento afecta una etapa que es fundamental para la niñez: “ver algo diferente a lo que está en su casa. Y darse cuenta de que hay un mundo con olores diferentes, con caras diferentes, con costumbres diferentes y empezar a apreciar la diferencia”.

Oportunidades diferentes

Antes de la pandemia, señaló José Luis Flores, ya existía un severo problema para garantizar el derecho pleno a la educación de los niños y adolescentes, un derecho básico y fundamental; sin embargo, después de la pandemia las implicaciones empeoraran para la vida social de una comunidad como Ciudad Juárez. 

Este fue el caso de Karla García, de 39 años, una madre soltera y empleada de maquiladora, con un hijo de 13 años y una hija de 14, que a pesar de estar en edad de estudiar la escuela secundaria no han podido ingresar desde el ciclo escolar 2019-2020.

No fueron inscritos por problemas tanto económicos como familiares, por lo que Karla planeó regularizarlos este ciclo escolar, pero la pandemia y las clases virtuales lo impidieron. 

“Ha sido difícil porque las escuelas no toman en cuenta que a veces una batalla por dinero, por quién te cuide a los niños, quién te los lleve. Quieren tratar igual a todos, como si todos tuviéramos una familia funcional de papá y mamá, y a veces no es cierto. No puedes exigirle lo mismo a una familia y a otra”, dijo Karla.

Explicó que no se trata de una simple omisión de su responsabilidad como madre de tener que brindarles educación a sus hijos, sino que sumado a los problemas económicos y familiares su hija de 14 años, por ejemplo, presentó problemas emocionales por lo que ya no quiso asistir a la escuela. 

“Las familias han cambiado mucho. Mi caso no es el único, hay más y hasta peores que el mío. Necesitan actualizar el sistema educativo, está muy atrasado, no funciona”, dijo Karla, pues explicó que tanto vecinos de su colonia como compañeros de trabajo le han compartido experiencias similares con sus hijos. 

Ante la situación el secretario de Educación señaló que “hay un modelo de sociedad que hay que replantear. Cómo es posible que haya tantos miles de niños en edad de ir a la secundaria que no están en la secundaria o que de sexto de primaria no pasan a primero de secundaria o que están en secundaria y desertan”. 

Debería primaria formar, no informar

Explicó que como autoridad educativa debían replantearse la educación, sobre todo en primaria donde aseguró que se ejerce demasiada presión a los estudiantes por medio de numerosas materias y contenidos de aprendizaje.

“Volvámoslo más que un espacio de información un espacio de formación en habilidades, valores, ciertamente algunos conocimientos pero no tan segmentados como aparecen en las clases de primaria donde hay 8 o 10 materias y hay muy poco espacio para que el niño las integre”, dijo. 

“El problema es que los sistemas educativos han sido fundados en la base de la homogenización, entonces en el momento en que tienen que ofrecer respuestas heterogéneas patina el motor, porque como sector educativo no estamos preparados para formación educativa diferenciada”, agregó. 

Ante tal panorama el secretario señaló que la educación tradicional no resulta suficiente para las características de una sociedad como la que compone a Ciudad Juárez, por lo que es necesario ofertar de una manera distinta la educación.

Ponen manos a la obra

Esto es precisamente lo que la dependencia se propuso hacer este año de la mano con asociaciones civiles enfocadas en la educación de las infancias y adolescencias de Ciudad Juárez: la Red de Organizaciones Juveniles Comunitarias “Tira Paro” que la conforman el Centro de asesoría y promoción juvenil, Techo Comunitario, Desarrollo Juvenil del Norte, Jaguares Jóvenes de Bien y el Centro de Investigaciones Desarrollo de Proyectos Sociales, Educativos y de Salud. 

Ante las cifras que publicó el Inegi durante el 2010 y el 2015 en las que reveló que entre el 30 y el 26 por ciento de la población de 15, 16 y 17 años no asistía a la escuela estas asociaciones se dieron a la tarea de reinsertar a los adolescentes en la educación. 

Este 2021 Ficosec y la Secretaría de Educación y Deporte se sumaron al proyecto. Por su parte, la SEyD permite la certificación por medio de los Centros de Educación Extraescolar, apoya económicamente la intervención y brinda acompañamiento a las asociaciones civiles para desarrollar una propuesta de política pública dirigida a la población fuera de la escuela.

“Muchas de las veces las familias de estos adolescentes no cuentan con los recursos para integrarlos a la educación, entonces no sólo se busca su atención directa sino que también el Gobierno se responsabilice y desarrolle un modelo que se incluya en las políticas públicas”, explicó Laurencio Barraza, secretario ejecutivo de la Red.

“Son de una edad en condición de vulnerabilidad que requiere atención, programas específicos, acompañamiento, solidaridad y orientación porque están en la iniciación del consumo de sustancias, pero también es el rompimiento con la autoridad o el modelo familiar”, agregó.

Este año la Red de Organizaciones Juveniles Comunitarias “Tira Paro” trabaja con 350 adolescentes de entre 14 y 17 años para ayudarlos a concluir la educación secundaria y motivarlos a ingresar al nivel medio superior o al mercado laboral 

“Nosotros solamente trabajamos con 350 adolescentes, pero en comparación con los miles que no concluyen el ciclo escolar es relativamente poco. Sin embargo, el programa apunta a que se puede lograr la reinserción educativa y social de esta población”, agregó. 

A partir de un sondeo hecho por la Red detectaron que los principales motivos por los que los adolescentes dejan de asistir a la escuela se encuentran el cambio de domicilio, la expulsión de escuela, la falta de recursos económicos, los problemas al interior del plantel, la falta de compresión de las clases y la decisión de irse porque no encontraron sentido a la educación.

“La cantidad de muchachas y muchachos que deberían estar estudiando y no lo hacen se concentra en Ciudad Juárez. Aquí hay que hacer una pregunta muy incisiva e inquisidora: ¿qué es lo que estamos haciendo mal en Juárez?”, cuestionó el secretario de Educación.

Explicó que el trabajo con las asociantes civiles tiene la intención de crear un mecanismo diferente de educación secundaria y media superior, en espacios distintos a los de las escuelas donde los maestros sean acompañados permanentemente de un trabajador social o de un psicólogo.

El estudio no es ‘premiado’

“El método tradicional de educación no nos está funcionando con esta parte importante de la sociedad”, señaló el secretario, pues explicó que un salón de clases con hasta 40 estudiantes sumado a espacios cerrados y sucesiones de materias e incluso docentes que no perciben la diferencia de la niñez actual y la de hace 20 años ha convertido a la educación secundaria en aburrida.

El titular de Educación agregó que a las situaciones expuestas también habría que sumar un modelo de ciudad y de desarrollo en el que el estudio no es “premiado”, ya que el mercado laboral no exige un nivel avanzado de educación por lo que pierde rentabilidad.

“Acompañado a esta explicación de corte socioeconómico están también familias desintegradas, no hay respaldos sociales, no hay una infraestructura que soporte a estos chavos”, dijo el secretario. 

Por su parte, tanto Laurencio Barraza como José Luis Flores temen que a partir de la pandemia y de las clases virtuales las no inscripciones y deserciones estudiantiles aumenten considerablemente. 

“El problema del abandono escolar puede incrementarse derivado de la pandemia, superar a los miles de jóvenes que en el 2018 señaló Inegi que no concluyeron el ciclo. Esto puede convertirse en una problemática significativa”, dijo Laurencio Barraza.

Al comparar la matrícula estudiantil de los últimos tres ciclos escolares de nivel básico se observó una baja de 20 mil alumnos inscritos en el actual ciclo escolar: en el 2017-2018 hubo 736 mil 007, en el 2018-2019 fueron 732 mil 776, durante el 2019-2020 hubo 734 mil 845 estudiantes y en el 2020-2021 bajó a 711 mil 384.

“Las estadísticas, sin duda alguna nos dan un horizonte y nos colocan en el problema en que estamos, pero a veces la realidad y lo concreto de la vida resulta mucho más doloroso que las estadísticas”, señaló José Luis Flores. 

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