Juárez
Fue asesinada hace 10 años

Protesta en FEM en día de cumpleaños de Idalí

Recuerda con una protesta a su hija, quien ayer hubiera cumplido 30 años de edad

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

jueves, 30 julio 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— Sin poder abrazar a su hija, víctima de desaparición y feminicidio hace 10 años en Ciudad Juárez, Norma Laguna se manifestó ayer en el exterior de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género (FEM), en el día que Idalí Juache Laguna hubiera cumplido 30 años de edad.

“Seguiré recordándote hasta el último aliento aunque mi corazón sangre por dentro. Te extraño tanto”, le prometió a la cuarta de sus ocho hijos, desaparecida el 23 de febrero de 2010.

Idalí tenía 19 años, había trabajado como edecán, jugaba futbol y le gustaba mucho Piolín, por lo que con dibujos de este último personaje en el exterior de la FEM, su madre les recordó a las autoridades la falta de justicia.

Como parte de un taller realizado con familiares de víctimas de desaparición y feminicidio en la Red Mesa de Mujeres, su hermana dibujó a Piolín y junto a él plasmó frases de exigencia, las cuales fueron colocadas ayer en el barandal del edificio estatal.

“Ni una más” se leyó en los cubrebocas de las integrantes de la Red Mesa de Mujeres que acompañaron Norma para colocar una cruz rosa y los rostros de otras mujeres desaparecidas y asesinadas en esta frontera, durante la protesta.

Idalí iba a visitar a un familiar al entonces Cereso de Ciudad Juárez, ubicado en la calle Barranco Azul. Pero días antes había olvidado un anillo en una agencia de modelos y le había comentado a su mamá  que iba a ir por él.

Nunca más volvió a verla, aunque en diversas ocasiones le dijeron haberla visto en el Centro de la ciudad y en otras zonas acompañadas de un hombre, una de ellas incluso resguardada por un uniformado de la Policía municipal.

“29 de julio de 1990, ese día fue un día muy especial en mi vida porque Dios me dio a mi primera princesa y lloré tanto de alegría que nunca me imaginé que iba a llorar maá por su ausencia”, recordó ayer.

Norma ya no podrá abrazar celebrar a su hija, ni cantarle las mañanitas mientras parte el pastel de chocolate que cada año le llevaba su papá del Centro cuando salía de trabajar, pero seguirá conmemorando su vida y exigiendo justicia, aseguró.

“Dios me da fuerzas para que cada día pueda seguir de pie, pero como duele el alma por lo que nos arrebataron unas personas que un día decidieron no dejar regresar a casa a Idalí. Después le quitan la vida nomas porque ellos quisieron y destruyen la vida de toda la familia, no se imaginan el daño que hacen”, lamentó su madre a través de su cuenta de Facebook, en la que compartió fotos de la vida de Idalí.

En 2012 dos restos del cráneo de Idalí fueron encontrados en el Arroyo El Navajo, en el desierto del Valle de Juárez. Después de que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) le confirmará que los restos sí pertenecían a su hija, en diciembre de 2013 Norma decidió enterrarlos. 

En marzo de 2014 las autoridades le informaron que habían identificado más restos de su hija. En 2015 le volvieron a informar de nuevos resultados genéticos, pero al saber que podrían identificar más decidió esperar para ir por ellos.

En enero de 2019 fue liberado Camilo del Real Buendía acusado de haber cometido los delitos de homicidio y trata en perjuicio de 11 jóvenes cuyos restos óseos fueron localizados en el arroyo El Navajo, y quien era propietario de la agencia de edecanes, a donde iba a ir Idalí el último día que salió de su casa, para recoger el anillo que había olvidado.