Juárez

Requiere movilidad transfronteriza mayor vigilancia: Colef

Pese a restricciones para ingresar a EU, el flujo de automóviles se ha mantenido bastante alto

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

lunes, 29 junio 2020 | 06:00

Ciudad Juárez— La movilidad que se produce entre Ciudad Juárez y El Paso, como resultado de un mercado laboral transfronterizo, requiere una mayor intervención y vigilancia por parte del Gobierno mexicano en sus puertos de entrada, de acuerdo con el documento “Las movilidades transfronterizas y el Covid-19: las ciudades de Tijuana y Ciudad Juárez en la frontera de México con Estados Unidos” de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).

El documento elaborado por las investigadoras María del Rosio Barajas Escamilla, de El Colef, y Patricia Padilla Chávez, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), destaca que pese a las restricciones de Estados Unidos para ingresar a su país durante la contingencia sanitaria, el flujo de automóviles hacia la unión americana y de regreso a México se mantuvo bastante ocupado, por lo que “se asume que como parte de la movilidad algún grado de impacto tuvo sobre la prevalencia tan alta de la pandemia en estas ciudades fronterizas del norte de México”.

Según datos 2010-2020 de la Oficina de Estadísticas de Transporte, en 2010 el cruce de peatones en el puerto de entrada que une a Ciudad Juárez con El Paso fue de casi 7 millones y de más de 7.5 millones en 2019, mientras que los cruces de automóviles a través de Ciudad Juárez a El Paso fueron casi 10 millones en 2010 y 10.5 millones en 2019.

Dicha movilidad se restringió oficialmente desde el 21 de marzo pasado, cuando sólo se permitieron los viajes “esenciales” de México a Estados Unidos, vía terrestre, y se dio libre tránsito a los residentes y ciudadanos estadounidenses, por lo que no se contuvo del todo el flujo entre ambos países.

“Desafortunadamente no existe un dato totalmente confiable sobre el número de trabajadores bajo esta categoría, y su proporción en relación a la población total de las ciudades mexicanas analizadas. Sin embargo, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), señala que en Chihuahua en 2010, el número de personas que trabajaban en organismos internacionales o en el extranjero sumaron 49 mil 522 personas, aún y cuando en 2019, esta cantidad cayó a 29 mil 079 personas”, señala el documento publicado el pasado fin de semana por El Colef.

Libertad de grupos poblacionales

De acuerdo con las investigadoras, en el ámbito socioeconómico, dicha movilidad se traduce en la existencia de segmentos poblacionales que ocupan el espacio transfronterizo, ya sea por que hayan nacido en EUA y trabajen ahí, pero por los costos de la vivienda residen en el lado mexicano, o bien familias que viven en ambos lados de la frontera.

También se encuentran los jubilados norteamericanos que llegan a vivir a las ciudades fronterizas de México, con la finalidad de mejorar su nivel de vida y a partir del diferencial de precios entre las ciudades fronterizas del sur de Estados Unidos y del norte de México, y es en éstas últimas donde esta estrategia les permite a dicha población de retirados mejorar el rendimiento de sus pensiones, y a la vez mantenerse cerca de su país. 

Dichos grupos poblacionales tuvieron libre movilidad entre las fronteras, ya que de requerir asistencia médica no tuvieron que enfrentarse a la restricción de cruce que si se aplicó a la población mexicana con visa de turista, destaca el documento.

La limitación afectó a las personas mexicanas o extranjeras con visa de turista que no pudieron realizar compras en Estados Unidos, así como al comercio de El Paso, que sufrió los efectos del cierre temporal.

Sin embargo, esta limitación de alguna forma mitigó el problema del contagio en el espacio transfronterizo para ambos lados de la frontera, ya que tanto en los condados fronterizos del sur de Estados Unidos como en las ciudades fronterizas de Tijuana en Baja California y Ciudad Juárez, Chihuahua, los comercios no esenciales, particularmente centros comerciales, restaurantes y centros de entretenimiento cerraron bajo la estrategia de confinamiento social.

“Resulta difícil tener certeza sobre los impactos en la prevalencia de la emergencia sanitaria por Covid-19 en ambos lados de la frontera, a partir del comportamiento y acceso a la movilidad de este conjunto de poblaciones, pero lo que sí se sabe es que el flujo de automóviles hacia la unión americana y de regreso a México se mantuvo bastante ocupado”, por lo que de acuerdo con las investigadoras sí hubo un impacto.

La alta prevalencia del problema de salud asociada al Covid-19 en Ciudad Juárez debe ser correlacionada con las características propias de la ciudad, en función de la similitud en la prevalencia de las morbilidades que presentan las poblaciones en ambos lados de la frontera y que se ven exacerbadas por el alto grado de movilidad que se produce en los espacios transfronterizos, señalaron.

Destacaron además que se requiere una rigurosa observación y seguimiento de los protocolos dentro y fuera de los centros de trabajo, así como una vigilancia de su implementación. Y la vigilancia a la implementación de las medidas de protección a los trabajos, debiera hacerse no solo en el lado mexicano, sino también desde el estadounidense.

Hasta ayer, según cifras oficiales Ciudad Juárez había registrado 2 mil 092 casos positivos y 469 defunciones, mientras que en El Paso sumaban 4 mil 809 casos confirmados y 122 muertes.