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'¿Vieron cómo se les rompieron las patas a esa silla? ¡A mi hija así me la aventaron!'

Madres de mujeres asesinadas queman mobiliario en CNDH

José Luis Ramírez / Agencia Reforma
José Luis Ramírez / Agencia Reforma
José Luis Ramírez / Agencia Reforma

Jorge Ricardo
Agencia Reforma

sábado, 05 septiembre 2020 | 11:24

Ciudad de México— Desde los balcones de la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), tomada desde ayer por las madres de mujeres asesinadas, fueron lanzadas sillas, lámparas y papeles rotos.

"¿Vieron cómo se les rompieron las patas a esa silla? ¡A mi hija así me la aventaron! ¡Dicen que ella misma se aventó de cabeza, pero es mentira, a ella se le rompieron las piernas! ¡Así me la aventaron, sólo por decirle que no a un maldito!", gritó Yesenia Zamudio, madre de María de Jesús Jaimes, estudiante del IPN asesinada en 2016, lanzada desde un quinto piso, sin que a la fecha se castigue al culpable.

Después exhibieron la comida refrigerada y el café gourmet que hallaron en la CNDH y también quemaron las sillas y los papeles sobre la calle, entre mantas, carteles y gritos contra las autoridades que no han podido frenar ni hacer justicia contra violencia en general y la violencia específica contra las mujeres.

"Licenciado Andrés Manuel López Obrador: no mientas en tus informes, la violencia contra las mujeres está creciendo!", gritaron desde el balcón.

"¡Ya basa, Presidente! ¿En dónde vives, en qué país vives, qué no ves que sí existimos?, cada vez hay más violencia para nosotras las mujeres, contra los niños. Yo no me voy a rajar, ya van más de tres años de lucha, me voy a morir en la raya", gritó Érika Martínez, madre de una niña de siete años que fue abusada sexualmente en 2017.

Una decena de madres de familia y hermanas aseguraron que no liberarán el edificio de Cuba número 60, en el Centro Histórico, hasta que se haga justicia, se emita una alerta de género a nivel nacional y Zamudio planteó incluso la renuncia de la titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, a quien acusó de haberlas llamado "terroristas".

"No se vale que nos llamen terroristas, porque entonces yo le puedo, yo le voy a decir a ella que es una estúpida, que no sabe ni de lo que habla", dijo.

"Y no sólo vamos a tomar esta institución, vamos a tomar otra y otra vamos a ir CEAV, que me da 300 pesos cada que se acuerda de mí y aquí la despensa está llena de artículos, pescado, cortes de carne, café de lujo con la que se podría dar de comer un mes a todos los niños huérfanos de una madre asesinada", gritó también Martínez.

Sacaron al balcón bolsas de carne congelada, costilla, pescado, chongos zamoranos, café, arroz y frijoles.

"¡Allá adentro no hay austeridad, la austeridad está para el pueblo, la austeridad está para todas estas madres de víctimas que nos dan una limosna!", acusaron.

Las familiares reprocharon el informe el Presidente Andrés Manuel López Obrador donde aseguró que los feminicidios van a la baja, y que ha llegado decir que la mayoría de las llamadas de auxilio son falsas.

"¡Estas se van a convertir ahora en nuestras oficinas, donde le vamos a dar a cada víctima la atención que la Comisión Nacional Derechos Humanos nunca ha dado porque nunca ha respondido y no nos vamos a ir hasta que todas tengan justicia!", gritó Erika Martínez.

Las mujeres exigieron justicia para los miles de casos y Zamudio exigió una disculpa pública de Rosario Piedra, y que la CNDH exhorte a todas sus autoridades federales a reparación del daño en los casos de presuntas violaciones a los derechos humanos, como la que emitió hace unos días para San Luis Potosí; sin embargo, dijo que ni aunque eso se cumpla liberarán el edificio.

La Red Nacional de Refugios ha documentado un aumento continuo de la violencia contra las mujeres. En agosto informó que de enero a julio hubo 2 mil 240 denuncias, de las que mil 674 casos se han investigado como homicidios dolosos y 566 como feminicidios.