Opinion El Paso
Ganen, pierdan o se retiren

La política nunca funciona para los latinos

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Ruben Navarrette Jr. / The Washington Post

lunes, 16 noviembre 2020 | 06:00

San Diego— La balada “El Luchador” es evocadora.  Bruce Springsteen cuenta la historia de un luchador profesional indigente que siempre se ha quedado corto.

“Ustedes me han visto, he llegado y he tocado a cada puerta. Ustedes me han visto, siempre he salido con menos de lo que tenía antes”, dice el luchador.

Ahora hay que observar a los votantes latinos. Se supone que tenemos todo el poder. Aunque siempre hemos salido de la arena política con menos de lo que teníamos antes.

Así es, una semana después de la elección del 2020, seguimos hablando acerca del voto latino. Por supuesto, algunas personas dicen que no hay tal cosa como “el voto latino” porque, en esta ocasión, los resultados fueron una mezcla de cosas.

Eso es erróneo. No existe un “bloque latino”. Sin embargo, sigue habiendo el voto latino. Justo como existe el voto juvenil, rural, judío o de mujeres de los suburbios. La gente de esos grupos emitió su voto, lo analizamos y allí está, pero ellos no tienen que estar de acuerdo para que sus votos nos digan algo.

Lo mismo pasa con los latinos, cuyos votos en esta elección nos dijeron mucho.

Por una razón, tuvimos al mayor número de votantes elegibles que cualquier minoría racial o étnica en la historia de Estados Unidos.  Unos 32 millones de latinos fueron elegibles para votar. De acuerdo a las encuestas de salida, aproximadamente 20 millones ejercieron ese derecho.

Otra razón es que los votantes latinos eran un activo para ambas campañas. Jugamos un gran papel al entregarle a Nevada y Arizona al ahora presidente electo Joe Biden, y ayudamos a que Texas fuera competitivo. Los latinos también colaboraron para que Biden ganara en Georgia, que tiene aproximadamente un 10 por ciento de residentes latinos.

Aunque los latinos también ayudaron a Trump. Hicieron posible que él ganara en Florida con el abrumador apoyo de los cubanos, colombianos y venezolanos. También lo ayudaron a conseguir una victoria en Texas gracias a un significativo número de desertores mexicoamericanos del Valle del Río Grande, que abarca la frontera entre Estados Unidos y México y normalmente elige a demócratas.

Aunque votar es importante y puede generar un cambio, el juego de la política en raras ocasiones les funciona a los latinos.

En algunas ocasiones apoyamos al candidato perdedor. O somos tomados como algo seguro por los demócratas o ignorados por los republicanos, o no dividimos nuestros votos. O dividimos nuestros votos y somos atacados -–y hasta insultados– por ambos lados.

Al quedar en el pasado la Elección del 2020, los insultos están proviniendo de ambas direcciones.

En la derecha, los conservadores anglosajones como Tucker Carlson de Fox News y el presentador de radio Ben Shapiro insisten en que de un 33 a 36 por ciento de los latinos votaron por Trump, así que esto debe significar que Trump no es realmente racista con los mexicanos. Y los conservadores admiten que todos esos votos de los latinos a favor de Trump también fueron votos en contra de la inmigración ilegal.

El problema es que Biden también se opone a la inmigración ilegal y ayudó al presidente Barack Obama a deportar a 3 millones de personas. Mientras estuvo en el Senado, Biden también votó a favor del Decreto de Cerco Seguro del 2006, que autorizó la construcción de 700 millas de cerco a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.

En la izquierda, muchos liberales anglosajones aseguran que los cubanoamericanos de Florida apoyaron a Trump porque fueron lo suficientemente ingenuos para creer las teorías de conspiración que sugieren que Biden es socialista.

En el suroeste, el hecho de que millones de mexicoamericanos votaron por Trump se debe usualmente a que no se presta atención al hecho de que el llamado diploma divide. Los mexicoamericanos que se graduaron de la universidad votaron por Biden, según nos dijeron, y los que no tienen una licenciatura apoyaron a Trump. Lo mismo ocurrió con los votantes anglosajones, de acuerdo a las encuestas. Eso es muy sencillo.

Aunque no lo es tanto. Conozco a muchos latinos que tienen una licenciatura universitaria y votaron por Trump. Un amigo mío que es mexicamericano tiene tres licenciaturas del Instituto de Tecnología de Massachusetts y votó por Trump. Se necesita tener muchas agallas para ser tan condescendiente hacia las personas de una etnia diferente.

Los latinos somos buenos en muchas cosas. Somos excelentes trabajando duro, criando a nuestras familias, iniciando pequeños negocios y cuidando a nuestros adultos mayores. Pero somos muy desastrosos en la política. Siempre salimos con menos de lo que teníamos antes.

Aun cuando estamos en el equipo ganador, sentimos que hemos perdido. En este momento, nos estamos culpando unos a otros por votar de la manera equivocada y estamos siendo regañados por ambos partidos por no emitir más votos a su favor.

En su discurso de victoria, Biden le agradeció a los afroamericanos por apoyarlo, pero no mencionó a los latinos.  Tal vez eso se debe a que es muy difícil saber en dónde estamos, o porque muchos de nosotros apoyamos a Trump.

Ahora, más divididos que nunca, los latinos estamos embarcados con un presidente que no nos conoce y no nos debe nada.

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