Opinion El Paso

La Suprema Corte a favor de DACA, por ahora

Deberían por lo menos tomar un momento para tratar de entender cuál es la razón

Ruben Navarrete Jr. / The Washington Post

sábado, 27 junio 2020 | 06:00

San Diego— Si los de la izquierda van a apoyar la Acción Diferida para las personas que fueron traídas al país durante su niñez como una manera de ayudar a  los  Dreamers,  deberían  por  lo  menos  tomar  un momento  para  tratar  de  entender  cuál  es  la  razón, además de mostrar compasión, DACA, de hecho, es un acto de crueldad.Tampoco van a encontrar mucha compasión en la  reciente  decisión  que  tomó  la  Suprema  Corte  en donde emitió 5 votos a favor y 4 en contra, bloqueando el intento de eliminar el programa.El  voto  que  decidió  el  fallo  fue  del  magistrado presidente John Roberts, quien reconoció que la admi-nistración Trump tenía el poder de usar su autoridad ejecutiva para dar por terminado el programa que fue, después de todo, creado por la autoridad ejecutiva de la administración Obama.Lo que le molestó a Roberts fue que Trump no dio por terminado el programa de la manera correcta considerando alternativas y sopesando el daño a los beneficiarios.El Tweeter en Jefe se dio cuenta de eso.  Después del fallo, Trump escribió en Twitter: “la decisión sobre DACA, aunque es altamente política, y pareció no estar basada en la ley, le da al presidente de Estados Unidos mucho más poder del que nunca se había esperado”.Y siguió comentando: “Como presidente de Esta-dos Unidos, solicito una solución legal para DACA, no una que sea política, y que sea consistente con el imperio de la ley. La Suprema Corte no está dispuesta a darnos una, así que, ahora tendremos que empezar este proceso nuevamente”.Como era de esperarse, los defensores de DACA aclamaron la decisión de la Suprema Corte. Esas per-sonas están acostumbradas a que cuando les dan una migaja lo consideran como una fiesta.Trump  está  preparado  para  argumentar  eso  en este año electoral, en donde hay más de 40 millones de  personas  que  están  solicitando  los  beneficios  del desempleo desde que empezó la pandemia, “Primero Estados  Unidos”  significa  no  sólo  mantener  a  los trabajadores  extranjeros  altamente  calificados  que compiten con los estadounidenses por algún puesto, sino también deshacerse de los que ya están aquí.Joseph Edlow, subdirector de políticas del Depar-tamento  de  Ciudadanía  y  Servicios  de  Inmigración de Estados Unidos, está colaborando con el intento que está haciendo Trump para hacer una purga de migrantes de esta tierra de migrantes.Después del fallo de la Suprema Corte, dijo a través de un comunicado, “La opinión que emitió la Corte el día de hoy no tiene una base en la ley y sólo está retrasando la habilidad legal que tiene el presidente para dar por terminado un programa de amnistía ilegal llamada Acción Diferida para las personas que fueron traídas al país durante su niñez.El  hecho  es  que  de  acuerdo  a  DACA,  cientos  de miles de extranjeros ilegales siguen permaneciendo en nuestro país, violando las leyes aprobadas por el Congreso y ocupando los empleos que los estadouni-denses necesitan más que nunca”.Si uno pierde el empleo y piensa que el gobierno le debe dar otro, la ayuda está por llegar.Sin embargo, los que defienden a DACA también necesitan ayuda. Muchos de ellos no parecen entender el programa que están apoyando.DACA no es un programa humanitario, o de otra manera sería permanente. El programa es temporal y está basado en un aplazamiento de dos años que tiene que ser renovado para que los inmigrantes puedan trabajar.Los inmigrantes son los “trabajadores esenciales” debido a que muchos de los que han nacido en este país  se  les  ha  olvidado  cómo  trabajar.  DACA  es  un esquema de refuerzo.¿Y por qué es cruel?  En cualquier negociación, ambas  partes  deben  estar  en  un  terreno  igual.  Fue cruel que el presidente Barack Obama tomara ventaja injustamente  de  esas  personas  desesperadas  que  se quedaron varadas en el desierto al ofrecerse un sorbo de  agua,  no  porque  fuera  algo  humano  sino  como parte de un intercambio cuyos hilos estaban atados a una trampa.Los que estaban desesperados estuvieron de acuer-do con cualquier cosa que les ofrecieron. En este caso, más de 600 mil jóvenes indocumentados tuvieron que entregarse a las autoridades, ser fotografiados, permitir que les tomaron las huellas dactilares y tuvieron que proporcionar  su  domicilio,  en  donde  el  Departa-mento de Inmigración y Aduanas podía encontrar a sus padres, quienes también presumiblemente eran indocumentados.¿Acción diferida? ¿Cuál “acción” es diferida? No se trata de una ciudadanía, ni de un desfile para darle la bienvenida a los llamados Dreamers como ciudadanos completos.  Sino una deportación.Tal vez, los beneficiarios de DACA y sus familias, no lo entendieron así.Y pueden apostar a que siempre quedó entendido para  los  funcionarios  de  la  administración  Obama que esa propuesta concluiría un día.  Eso incluye a la vil Janet Napolitano, la ex secretaria de Seguridad Interna, quien hizo alarde ante el Congreso de que el número de deportaciones iba en aumento e insistió durante tres años que el poder ejecutivo no podía hacer lo que finalmente hizo.Bienvenidos a Estados Unidos. El Tío Sam puede ser un vendedor muy hábil. Pero no hay nada gratis en este país.Mientras tanto, los jóvenes que quedaron atrapa-dos en ese juego piensan que Obama les hizo un favor al permitir que pusieran su cabeza en las fauces del león y que el Partido Demócrata es su amigo y defensor.Por algo les llaman “Soñadores”.