Opinión

Adopción: una opción para parejas del mismo sexo

Este mes, es el mes del orgullo LGBTI

Olivia Aguirre Bonilla
Académica

viernes, 26 junio 2020 | 06:00

Este mes, es el mes del orgullo LGBTI, pues el 28 de junio es el día internacional contra la homofobia, la transfobia y bifobia; términos que se emplean para referirse al temor, al odio y a la aversión hacia la persona lesbiana, gay, bisexual, trans o transgénero e intersex, grupo que también se le conoce como comunidad LGBTI, usualmente se utiliza dicha sigla de forma indistinta sin que ello suponga desconocer otras manifestaciones de expresión de género, identidad de género u orientación sexual.

Y es que la violencia contra la comunidad LGBTI, persiste de manera alarmante, el prejuicio y la discriminación se encuentra latente, inclusive el reconocimiento de sus derechos ha sido lento. 

Cabe destacar que en México se ha ido avanzando en una agenda de igualdad, inclusión y no discriminación, agenda que se ha materializado en reformas a las leyes, decisiones judiciales, y políticas públicas que se traducen en mayor reconocimiento a sus derechos. Sin embargo, en el día a día aún persiste la discriminación para las personas LGBTI, lo cual se traduce en violencia.

Y es que la construcción de una sociedad más justa e incluyente, requiere del respeto a la orientación sexual, identidad de género y diversidad corporal, así como el reconocimiento y la garantía de sus derechos para que estén en posibilidades de realizar sus planes de vida con plena autonomía y respeto a su voluntad.

En lo que respecta al plan de vida de las parejas del mismo sexo, este no debe estar condicionado, por ello la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ha establecido diversos criterios en donde sostiene que la vida familiar de dos personas del mismo sexo no se limita a la vida en pareja, sino que, como cualquier pareja heterosexual, se puede extender, de así desearlo, a la procreación y crianza de niños y niñas. De allí que la orientación sexual de la persona no debe ser un elemento relevante a tomar en consideración para formar o completar una familia, ni como un elemento a considerar en el adoptante.

En ese sentido, la prohibición de adoptar, el trato diferenciado y las trabas administrativas en el proceso de adopción, constituyen una vulneración al principio constitucional de igualdad y no discriminación, pues claramente lo ha dicho la SCJN es insostenible la interpretación de que la homosexualidad de los adoptantes implica una afectación al interés superior de los menores adoptados.

Parte de las obligaciones que tiene el Estado es el promover una cultura de derechos para combatir los prejuicios sociales, y culturales arraigados en la sociedad, además de seguir desarrollando la protección integral de los derechos de las personas LGBTI. 

Por ello la importancia de que los ciudadanos tengan un rol activo en donde participen y hagan conciencia de que lo que se busca y se quiere es una sociedad libre de prejuicios, discriminación y violencia. Y en donde la autoridad debe asumir un rol de garante, pues en ocasiones son los que terminan discriminando por los prejuicios sociales.

Así pues, se debe capacitar a los funcionarios, ya que la sensibilización de éstos, es tan sólo un paso para el acceso efectivo a sus derechos, y poder ejercerlos en igualdad de circunstancias, en donde el acceso a los recursos judiciales y administrativos sean ágiles y efectivos. 

La protección de los derechos de las personas LGTBI, debe ser completa, de no ser así, se debe investigar, procesar, sancionar y reparar las violaciones a derechos humanos cometidas por actores estatales o privados contra las personas LGBTI.

El reconocimiento de derechos de las personas LGTBI es una realidad, les guste o no. Por parte de las autoridades estas están obligadas a garantizar los derechos, nosotros como ciudadanos estamos obligados a respetar y a no violentar. 

Y claro, reconocer que el avance en el reconocimiento de los derechos de las personas LGTBI, mucho se debe a que estos han sido alcanzados a través de la reivindicación de este grupo por sus derechos, y el gran trabajo de las organizaciones de la sociedad civil.

Velemos por una cultura libre de estereotipos y prejuicios, pues de lo contrario se seguirá perpetuando una situación de estigma y exclusión. 

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