Opinión

¿Austeridad Republicana o control total?

La austeridad en la administración pública no se debe de concebir solo en el 'ahorro' de los recursos públicos

Alejandro Núñez
Catedrático

sábado, 17 octubre 2020 | 06:00

La austeridad en la administración pública no se debe de concebir solo en el “ahorro” de los recursos públicos, sino también desde el análisis profundo que conlleva en el crecimiento y desarrollo nacional que termina afectando a los más pobres.

El Gobierno federal pretende extinguir 109 fideicomisos a nivel nacional, pero esa decisión no puede verse desde el aspecto de “ahorro” que generaría el realizar esa acción, sino que debe conllevar un análisis profundo del impacto social que se tendría.

La desaparición de los fideicomisos afectaría la ayuda que se les entrega a mujeres víctimas de la violencia por medio del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral (FARRI), así como el Fondo Sectorial de Investigación y Desarrollo Inmujeres-Conacyt. El primero de ellos tiene como finalidad servir como mecanismo financiero para poder hacer pagos en la ayuda, asistencia y reparación integral de víctimas, lo que también incluye la compensación a víctimas de violaciones de los derechos humanos, cometidos por las autoridades y la compensación subsidiaria para víctimas de delitos del orden federal.

Esta decisión afectaría diferentes sectores de la sociedad, atletas, salud, atención oportuna en los desastres naturales, así como lo relacionado con la seguridad pública.

Ciudad Juárez se vería afectada directamente con esta decisión al momento de que desaparezca el Programa de Fortalecimiento para la Seguridad Pública (Fortaseg); sin instrumentos como el Fortaseg, la conducción de la política de seguridad pública se concentra en la Guardia Nacional. El Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2021 contempla el 69.8 por ciento para Defensa, impartición de justicia y policía.

El objetivo de los programas donde aumenta el gasto no es seguridad y la desaparición del subsidio en materia de seguridad pública como Fortaseg debilita la provisión de seguridad en los estados y municipios. El aumento del presupuesto en Defensa fue de 23.1 por ciento real del Presupuesto de Egresos (PEF) 2020 al Proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2021. Sin embargo, del presupuesto proyectado para esta subfunción, dos de cada diez pesos serían destinados para la construcción del aeropuerto de Santa Lucía y la interconexión con el aeropuerto de la Ciudad de México. Mientras que los incidentes de violencia contra las mujeres aumentan, sin estrategia y sin programas para atender la problemática.

La violencia y la delincuencia siguen siendo desde el nivel nacional y de manera particular en Ciudad Juárez problemáticas con expresiones únicas, debido a que las causas son múltiples y los factores de riesgo impactan de manera directa a la población más vulnerable.

Las medidas tomadas por el Gobierno federal en relación a la reducción y prácticamente la desaparición de los fondos destinados a la prevención de la violencia y la delincuencia ha traído consigo el aumento en los índices de delitos de alto impacto como lo son el homicidio doloso y el tráfico de drogas; el otorgarles becas y capacitación para el trabajo a los jóvenes no es suficiente, ya que eso no los limita a que ingresen a las filas de la delincuencia; es fundamental que se trabaje con este grupo social mediante la sensibilización y formación de habilidades para la vida, prevención de conductas de riesgo y un desarrollo positivo. La importancia de la prevención es precisamente para que no proliferen los delitos de alto impacto, los cuales son principalmente perpetrados por jóvenes.

La zona suroriente de Ciudad Juárez, se ha caracterizado en los últimos años con los índices más altos de violencia familiar, delincuencia juvenil y consumo de drogas, especialmente el “cristal “droga de fácil acceso económico y con mayor adicción entre los jóvenes. Los programas enfocados a la prevención de la violencia se venían desarrollando con mayor impacto en esta zona de la ciudad, para evitar el incremento de la violencia, delincuencia y consumo de drogas entre los jóvenes; además, se venía trabajando el fortalecimiento familiar y comunitario para inhibir la comisión de delitos y fomentar la solidaridad, sentido de pertenencia, lazos de confianza familiares más fuertes y el cuidado del ambiente y entorno, a través de la recuperación y apropiación de espacios públicos que habían sido tomados por las pandillas y bandas del crimen organizado.

Al momento de reducirse considerablemente los fondos destinados a los programas de prevención de la violencia y la delincuencia por consecuencia tendremos un aumento en los delitos, ya que los esfuerzos que se sigan llevando a cabo serán de menor impacto y duración.

Es fundamental que los legisladores analicen con mayor profundidad en el Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año, las partidas destinadas a los programas de prevención de la violencia y delincuencia, ya que de lo contrario serán en vano los esfuerzos realizados durante años y solo se recrudecerá la violencia, no solo en Ciudad Juárez, sino a nivel nacional.