Opinión
OPINIÓN

Call center electoral en corazón de Palacio

Esa unidad tiene por objetivo llevar a cabo sondeos y encuestas tanto entre los chihuahuenses como entre los panistas en particular sobre la fuerza de los distintos precandidatos a cargos de elección popular

LA COLUMNA
de El Diario

viernes, 11 septiembre 2020 | 06:00

-Call center electoral en corazón de Palacio

-Durazo, Encinas y FGR al caso Delicias

-Diputados en provocadora ‘sesión’

-Doña Olga dejó ‘en visto’ a Corral

Conforme se aproximan los remolinos llamados campañas electorales van quedando fuera las caretas y hasta los escrúpulos.

Es el caso de Palacio de Gobierno cuyos jefes decidieron operar asuntos relacionados con la elección del año próximo desde el interior mismo del viejo edificio de cantera ubicado en el corazón de la ciudad de Chihuahua.

Ahí despacha el gobernador, Javier Corral, y varios de sus principales funcionarios. Hay, por lo tanto, mucho movimiento de gente.

Alguno o algunos de quienes por cualquier razón debieron acudir estos días específicamente al conjunto de oficinas que integran la llamada Secretaría Particular y Relaciones Públicas del gobernador, observaron movimiento inusual de jóvenes, de equipos de computación y telefónicos.

Tomaron algunas fotos y las enviaron a una de las fuentes de La Columna para las indagatorias correspondientes. (Presentamos un par de imágenes en la versión digital).

Fue solo necesaria una raspada a la superficie para conocer de lo que se trata. Supimos que es todo un call center manejado por la titular de Relaciones Públicas, Alejandra “Ale” Chavira y operado por el también funcionario y amigo de ella, Omar Márquez (del que presentamos foto). Por supuesto, personal y equipo técnico con costo al gobierno.

Esa unidad tiene por objetivo llevar a cabo sondeos y encuestas tanto entre los chihuahuenses como entre los panistas en particular sobre la fuerza de los distintos precandidatos a cargos de elección popular.

Están midiendo la gubernatura, los principales municipios de la entidad y las diputaciones tanto federales como locales.

Esa información la usan Corral y su facción para evaluar la fuerza de los partidos políticos, de los independientes y las figuras que buscan postulaciones.

Son los tiempos, es cierto, pero resulta a todas luces ilegal e inmoral que no solamente le carguen al presupuesto público alimentos y viáticos en general por muchos millones de pesos para atender asuntos personales sino también temas campañero-electorales.

Los órganos fiscalizadores “autónomos” tienen materia ahí de investigación, si tienen aprecio por la legalidad.

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Entre la tarde del miércoles y la mañanera de ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador llamó uno a uno a los titulares de las dependencias federales involucradas en el conflicto de las presas y la Guardia Nacional, que ya tuvo consecuencias fatales.

Al secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, lo instruyó a entregar toda la información que solicite la Fiscalía del Estado. De ahí surgió la disposición repentina del comandante de la Guardia Nacional, el teniente coronel Didier Peralta, de permitir un juicio civil en manos de la autoridad de Chihuahua, aunque sin entregar a los agentes involucrados.

También Durazo fue instruido a incluso analizar el papel de la GN en las presas y a reportar el estado de fuerza de dicha corporación en la entidad. Habrá de justificar cada desplazamiento de contingentes dentro del territorio estatal.

Al subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, le encargó hacerse cargo del caso de forma global. Se espera que venga al estado la semana próxima. Ninguna novedad hasta ahí.

Lo anterior era lo mínimo que podría hacer el presidente, pero fue más allá. A la titular de la Comisión Nacional del Agua, Blanca Jiménez Cisneros, le pidió coordinarse con la autoridad estatal para proceder por la vía jurídica ante las supuestas evidencias de que hay “huachicoleo” en la presa La Boquilla. Con eso se riegan grandes de cultivos que son altos consumidores del vital líquido, fuera de las concesiones formales.

La funcionaria de Conagua ha sido incapaz de explicar, negociar y lograr acuerdos. Igual lo ha sido el Gobierno estatal, que ya no tiene interlocución con la dependencia federal después de hace casi un año le dio su apoyo para extraer agua de las presas sin la mínima consulta a los productores.

La Conagua y el Estado han dejado pasar por alto eso del “huachicol” y sus implicaciones con políticos-empresarios de altos vuelos. Ahora, al menos esa es la instrucción que más ámpula levanta, habrá que proceder incluso denunciando a la Fiscalía de la República lo que haya que denunciar.

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La sesión del Congreso del Estado programada para ayer fue cambiada de última hora la noche del miércoles por una provocadora reunión afuera del 66 Batallón de Infantería ubicado en Delicias.

Con oposición de los legisladores de Morena, salvo de Humberto Chávez, los diputados del PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y Partido Verde “sesionaron” en el exterior de las instalaciones militares. Obviamente los morenistas que coordina Miguel Ángel Colunga hicieron el vacío.

Antes, al menos una decena de ellos acudieron al velatorio de Estación Consuelo, en Meoqui, a presentar el pésame a los familiares de Jéssica Silva, la mujer asesinada la noche del martes tras las protestas en La Boquilla. Luego se trasladaron a Delicias, a la polémica reunión en la que también estuvo presente el alcalde Eliseo Compeán y líderes de los módulos de riego que se han levantado contra la Comisión Nacional del Agua y la Guardia Nacional.

Además de la exigencia de justicia, sobraron los reclamos hacia distintas dependencias federales en el estado e incluso contra el gobernador Javier Corral, que no se ha parado en la región desde que iniciaron los roces entre productores y autoridades.

La reunión legislativa fue el colofón a una manifestación pacífica de más de 30 horas que encabezó Compeán, otros alcaldes de la región y productores.

Lo que sigue será una serie de protestas y manifestaciones ahora con la exigencia de la salida de la Guardia Nacional al menos de la región sur del estado.

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El gobernador Javier Corral fue dejado “en visto” por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Hace unos días pidió formalmente la destitución del representante de dicha dependencia en Chihuahua, el morenista Omar Holguín, pero la respuesta ha sido el frío silencio.

Hace unas dos semanas el mandatario hizo un berrinche porque supuestamente Holguín pretendía sabotear la Ley de Transporte del Estado, aprobada en marzo de este año, mediante una controversia constitucional que promovía el funcionario federal.

Horas después del coraje del mandatario se supo que ni era controversia constitucional ni había sido promovida por Holguín. Era una acción de inconstitucionalidad promovida por un tercio de los diputados locales, que se opusieron a la norma sacada en un madruguete justo al inicio de la contingencia sanitaria.

El nombre del representante de Gobernación iba en el documento jurídico por mero error de los asesores del Legislativo, que tomaron un “machote” de años pasados y lo enlistaron entre los representantes jurídicos para recibir notificaciones.

Aunque fue aclarado el punto casi al momento, se sabe que Corral buscó a la exministra de la Suprema Corte y hoy secretaria de Gobernación para pedir la destitución de Holguín. El argumento fue que se oponía al desarrollo del estado de forma sistemática y al plan de gobierno de primer mundo del ya nada nuevo amanecer.

Hasta la fecha ha sido ignorado el mandatario estatal, a la luz de las evidencias de que actuó con el hígado y no con la cabeza. Si va y busca una respuesta con Sánchez Cordero tal vez lo atienda pero por lo pronto sólo quedó así, “en visto”.