Opinión

Candidatos, partidos e ideologías

Iniciadas las campañas por la gubernatura del estado, se destacan algunos aspectos con relación a la que se vivió en 2016

Sergio Pacheco González
Analista

martes, 06 abril 2021 | 06:00

Iniciadas las campañas por la gubernatura del estado, se destacan algunos aspectos con relación a la que se vivió en 2016. En esta ocasión son ocho candidaturas, por seis que contendieron en 2016. En ésta, ninguna mujer fue postulada por partido político o coalición alguna, este 2021 compiten cuatro mujeres y cuatro hombres, consecuencia palpable de la reforma constitucional de 2019, que en su artículo 35 estableció como derechos de la ciudadanía “ser votada en condiciones de paridad para todos los cargos de elección popular, teniendo las calidades que establezca la ley.” (Negritas añadidas).

En la elección pasada, se presentó por primera vez un candidato independiente, quien obtuvo 18.6 por ciento de los votos emitidos. En esta ocasión, una posible candidatura independiente careció de sustento para su registro, de acuerdo con lo dispuesto por el Instituto Estatal Electoral y si bien, esta decisión fue impugnada ante el Tribunal Estatal Electoral, fue desechada por éste y ahora se encuentra en el Tribunal Federal Electoral, quien tendrá la última palabra. Por el contrario, el candidato independiente y posteriormente electo y reelecto presidente municipal de Parral, se postula ahora bajo las siglas de Movimiento Ciudadano.

En esta contienda, 11 partidos políticos participan, tres comparten candidato mediante la coalición “Juntos Haremos Historia” (Morena, Partido del Trabajo y Nueva Alianza), dos más coaligados (PRD y PAN) tienen candidata común, en tanto PRI, Movimiento Ciudadano, Fuerza Social por México, PVEM, Partido Encuentro Solidario y Redes Sociales Progresistas, van con candidato propio.

En 2016, compitieron, además del candidato independiente, ocho partidos políticos, presentándose sólo una coalición integrada por cuatro partidos (PRI, PVEM, PT y Nueva Alianza), los partidos con candidato propio fueron PAN, Morena, Movimiento Ciudadano, PRD. 

Las diferencias son claras, el contexto político también es distinto. La ciudadanía encuentra ahora un escenario en el que resultará difícil elegir, si su decisión se orienta por adhesión a una ideología política clara. Basta con comparar qué partidos integraban la coalición en 2016 y quienes se coaligan en este 2021.

Por ejemplo, la coalición PAN – PRD, si bien no es inédita, pues ya en 2004 contendieron juntos tanto por la gubernatura como por los municipios del estado, no cuentan, con una ideología política común, antes bien, si se toman en cuenta sus postulados, se ubican en lugares opuestos y lejanos en el espectro político. Esa coalición tenía como candidato al Ejecutivo estatal al actual gobernador del estado.

En esta ocasión, su oponente principal no es la candidata del PRI, partido contra el que se aliaron junto con el Partido Convergencia, con el objetivo de alcanzar la gubernatura, sino la coalición “Juntos Haremos Historia”. El argumento, la supuesta destrucción que Morena ha hecho de los avances logrados en el pasado reciente, la crisis sanitaria y económica. El PAN puede argumentar lo hecho por los expresidentes de la república que procedieron de su partido, tratando de evitar o minimizar sus yerros.

El PRD no tiene mucho a qué apelar, salvo su participación en el Pacto por México. Su fuerza política en el estado no ha sido de peso, quedando muy afectada por los resultados en 2016, con sólo 1.10 por ciento de los votos en Juárez, así como en la elección presidencial de 2018, en la que también participaron con el PAN y Movimiento Ciudadano en la coalición “Por México al Frente”, la que obtuvo 28.49 por ciento de la votación. 

Por su parte, la mudanza del PT y Nueva Alianza a la coalición “Juntos Haremos Historia”, encabezada por Morena, no es de asombrar si se toma en cuenta la historia de las participaciones previas de estos partidos con relación a sus alianzas electorales, destacando el pragmatismo del PT, que se vincula por igual con partidos de derecha que de izquierda, a la cual dice pertenecer. En su abono, está la alianza que ha mantenido a nivel federal en el Congreso, apoyando las reformas impulsadas por el Ejecutivo federal.

Ya sea que la ideología se considere como la falsa conciencia que apunta a la reproducción del sistema dominante o como un conjunto de ideas y valores que incentivan cambios de cara al sistema prevaleciente, la decisión no es sencilla. ¿Se orientará en función de la disputa que se observa a nivel nacional entre la 4T y sus aliados, versus sus opositores? ¿En qué medida candidatas y candidatos plantearán una propuesta clara y definida en la que la ciudadanía se considere representada y por ella votar? El 6 de junio dará algunas pistas.