Opinión

Derechos humanos y planificación urbana

¡Respeto a mis derechos humanos! Lo escuchamos día tras día en las imágenes de protestas, por cierto cada vez más violentas

Elvira Maycotte
Escritora

miércoles, 18 noviembre 2020 | 06:00

¡Respeto a mis derechos humanos! Lo escuchamos día tras día en las imágenes de protestas, por cierto cada vez más violentas. En lo personal lo relacionaba principalmente con temas de justicia, salud, educación, discriminación, y de oídos sordos de las autoridades a las demandas de los ciudadanos y sí, los derechos humanos aplican a todo esto, pero también a otros ámbitos que tienen mucha relación con la planificación urbana.

Con la participación de países de todas las regiones del mundo, la Organización de las Naciones Unidas publicó la Declaración Universal de Derechos Humanos como un ideal que busca la libertad, justicia y paz al reconocer la igualdad de toda persona. 

Volviendo a la vida urbana y las principales problemáticas en nuestra ciudad: la seguridad, la salud, y el acceso y calidad de la educación, son algunas de las más sentidas por la comunidad; no muy lejos de estas están la insuficiencia del equipamiento urbano, la violencia intrafamiliar y de género, la falta de atención a niños, mujeres, adultos mayores y, en general, a los grupos en condiciones de vulnerabilidad. Una demanda muy importante es también la creación de fuentes de empleo con salarios que permitan cubrir las necesidades básicas. En un intento por establecer la relación de todas estas barreras, porque de hecho, lo son, para alcanzar la libertad, justicia y paz que enarbola la Declaratoria Universal de Derechos Humanos que pueden procurarse a través de la planificación urbana, de manera muy general tenemos que:

  • Respecto a la práctica discriminatoria, el artículo 2 nos recuerda que todos los seres humanos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos;
  • El artículo 3, sobre la preservación de la vida y goce de la libertad, declara que todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. 
  • La participación ciudadana sobre decisiones de la autoridad se consagra en el artículo 21: la voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público.
  • El artículo 23 aborda detalles muy importantes sobre el tema del empleo que generalmente pasamos por alto: toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo. Así mismo, toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual y, por último, toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
  • Acerca del acceso a la salud, la equidad social, y atención a grupos vulnerables, el artículo 25 nos dice que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene, asimismo, derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.
  • En lo referente al acceso y calidad de la educación, el artículo 26 expresa que toda persona tiene derecho a la educación y debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. Nos dice además que la instrucción elemental será obligatoria […] y que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana. 
  • El artículo 27 aborda el tema del acceso a la cultura y las artes cuando indica que toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico.

Ahora bien ¡qué bonito que ya identificamos algunos de los derechos que todos tenemos como humanos! Pero… ¿de qué vale que nos digan: sé libre, sé sano, sé educado, si no tenemos los medios para serlo? El disfrute de tales derechos no depende enteramente de nosotros. No se trata de decir: tu hijo tiene derecho a la educación, pero no hay cupo en las escuelas para él, o tiene derecho a la salud pero… no tenemos suficientes vacunas. El ejercicio pleno de los 30 derechos humanos parte, si bien de la sociedad misma, también de la gestión de los recursos y de la honesta intención de las diversas esferas de gobierno para su cabal procuración ¿o no?