Opinión

Desencanto en la ciudad

El desaliento ciudadano continúa por doquier, las filas en los bancos cada vez se conglomeran, el estrés rompe con la sana distancia, ciudadanos presionados por regresar a su jornada de trabajo o preocupados por regresar a casa

Francisco Bribiescas
Politólogo

sábado, 01 agosto 2020 | 06:00

No obstante, el desaliento ciudadano continúa por doquier, las filas en los bancos cada vez se conglomeran, el estrés rompe con la sana distancia, ciudadanos presionados por regresar a su jornada de trabajo o preocupados por regresar a casa, donde sus hijos solos están, también cuando (padres e hijos) recurren obligados a estar bajo las altas temperaturas, así mismo los adultos mayores quienes arriesgan su vida al estar bajo el arduo sol, todo esto en un transcurso por más de cuatro horas. En efecto hay formas para realizar movimientos como la banca electrónica (el App), recurrir a las tiendas Oxxo, entre otros, pero tengamos en cuenta que efectivamente una gran parte sí lo hacemos, pero existe otra gran parte que no sabe utilizarla, no quiere o simplemente no tiene la menor idea que esto existe, una realidad que se ha convertido en una costumbre. Es cierto que al llegar la quincena saturamos las filas, pero las personas deben de cambiar su cheque o su pensión, deben retirar o depositar cantidades importantes, las empresas envían a sus repartidores al banco y seguir protocolos para realizar movimientos necesarios en la sucursal, otro factor es que dejamos todo para última hora, obligaciones o no, las fechas de vencimiento son causa de las largas filas, pero por otro lado se entiende que en ocasiones no se recolecta el dinero suficiente para liquidar dichas obligaciones. También, está la seguridad de los empleados de los bancos, por eso se está impulsando para que se realice y se invierta en una campaña local, junto con las autoridades correspondientes, primero para evitar tragedias tanto en las largas filas como desmayos, muertes, contagios, asaltos, peleas entre clientes y que los bancos pierdan clientes potenciales, al mismo tiempo darse cuenta que dichas filas son foco de contagio del Covid-19, proteger a los empleados que son los primeros en arriesgarse al tener contacto con la persona, con el dinero y documentos. Se debe evitar que los bancos no pierdan clientes, asegurar que los empleados no tengan la obligación moral de atender los problemas fuera de la sucursal, pero sobre todo impulsar que los tramites y sus formas cambien (al menos de forma momentánea), como el conversar con sus grandes clientes para realizar transferencias en vez de otorgar cheque, de abrir más sucursales para evitar o disminuir largas filas en las sucursales centrales y que las autoridades correspondientes como la seguridad preventiva y la bancaria participe para que la sana distancia sea efectiva, cuidar a los ciudadanos de la mano con los empleados del banco y con ellos evitar problemas a convertirse en públicos. 

También existe la preocupación del regreso a clases (públicas y privadas) principalmente en la niñez y juventud juarense, las falsas noticias están a la orden del día, provocando miedo en los padres de familia, ya que éstas colaboran con la desorganización de las decisiones educativas por parte del estado mexicano para su regreso a clases, sobre todo, si estas serán de forma virtual o presencial, de cuándo iniciarán, de cómo se realizarán, de la incertidumbre de los pagos (no inscripciones), de si existen medidas de seguridad, o de si las medidas de seguridad podrán ser permitidas por las autoridades correspondientes. Las dudas surgen, pero Esteban Moctezuma Barragán, titular federal de la Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que es completamente falso que cada escuela decidirá su fecha de regreso, adicionalmente hizo énfasis que el regreso a clases será a distancia. Partiendo de esto, las preguntas que surgen son ¿la educación de los niños y jóvenes será de calidad? ¿Aprenderán realmente? Pero sobre todo ¿existen los suficientes programas efectivos para que todos los niños juarenses tengan acceso a dicha educación? Estoy convencido que la educación es la herramienta principal para disminuir los índices de violencia y delincuencia en la ciudad. Recordemos el programa Todos Somos Juárez, donde la sociedad y gobierno, en una misma mesa trabajamos en conjunto para resolver los problemas públicos bajo un diseño de políticas públicas preventivas en materia de educación. Se trata de educar y prevenir los problemas públicos como la terrible crisis humana y económica por la que pasamos. Según la Secretaría de Salud de Chihuahua, son más de cuatro mil 500 personas registradas que están contagiadas de coronavirus en Ciudad Juárez. No obstante, no se cumple tan sólo con dar información, se requiere del diseño de políticas públicas preventivas efectivas en materia de educación, llevar a cabo un ejercicio sencillo de utilizar el cubrebocas, teniendo en cuenta que esto es sano para evitar contagios de cualquier otro virus. Dicho esto hagamos lo mismo, sentémonos sociedad y gobierno enfocados en materia educativa.

¿Qué debemos hacer? En diversos medios de comunicación e información he remarcado la urgencia de utilizar una nueva forma de gobernar, sobre todo en un enfoque estratégico alternativo como la gobernanza territorial, inclusive podemos obligar a los candidatos próximos a las elecciones del 2021 a comprometerse a llevarla a cabo cuando lleguen al poder, con esto darían resultados y se verían obligados a disminuir la corrupción sistemáticamente. El de diseñar políticas púbicas efectivas en materia de educación para disminuir los índices de violencia y delincuencia. De tener un líder que impulse la participación ciudadana utilizando el propio cabildo para que los presupuestos participativos sean efectivos y directos a la sociedad. Finalmente solucionar el tema de las terribles calles con la que contamos, con proyectos a ser evaluados, por colonias para involucrar empresas comprometidas (locales o nacionales) para pavimentar las calles con material duradero, de forma transparente y poco a poco desaparecer el bacheo.