Opinión

Los superdelegados del voto

Un invento bien amañado con fines políticos, más que de verdadero apoyo social y económico

Víctor Guzmán
Académico

miércoles, 18 noviembre 2020 | 06:00

Una estrategia bien ideada, con artimañas creadas para quitar poder al ejecutivo de los Estados y potencializar una futura candidatura. Un invento bien amañado con fines políticos, más que de verdadero apoyo social y económico.

La pantalla con la que supuestamente fueron impuestos en las 32 entidades federativas, estos llamados superdelegados, es de ejecutar los programas de desarrollo económico-social. Sin embargo, lo que sí han sabido hacer muy bien es posicionarse de los reflectores para buscar la candidatura como gobernadores.

Se dijo que, por ser intermediarios se eliminaría en la entrega de programas sociales, así, apoyarían a las comunidades con menor índice de desarrollo humano, además de trabajo con la inclusión de jóvenes, vinculado directamente con el gobierno en turno de cada Estado. Pero, realmente, solo ha sido una concentración de poder en el puño del Ejecutivo nacional. También son sus orejeras en cada región del país.

Las llamadas delegaciones de programas de desarrollo, son los supuestos enlaces que deben derivarse entre las oficinas de las dependencias federales y estatales, deberían ser para eficientar la aplicación de los programas sociales que profesa el gobierno en turno. Pero los resultados hasta este momento no son los esperados, por lo menos para la población, la pobreza y pobreza extrema siguen creciendo. 

Otra finalidad muy clara es dejar, como segundo al turno, a los gobernadores, ya que quienes se llevarán las palmas e invitaciones a los eventos federales son los impuestos de arriba, que obviamente es la finalidad, darlos a conocer e ir fortaleciendo su candidatura para cuando llegue ese 2021.

Mientras tanto, y en la realidad se prevé que el porcentaje de mexicanos en situación de pobreza pasará de 53 a 66.9 por ciento en este 2020 (Cepal). Sabemos que ese proceso sigue cayendo como anillo al dedo, para aquellos que van en busca de la perpetuidad del poder como en Venezuela y Cuba. Nos preguntamos, dónde están los resultados para erradicarla. Dónde está la eficiencia para lo cual fueron impuestos estos delegados.

Para todos los conocedores del tema político, lo previnieron desde el principio, los delegados estatales son promotores del voto y van por él. No es secreto, es información a los cuatro vientos. Para quien no cree, ya se estará dando cuenta cómo están asomando las narices a los foros, revistas, medios y demás lugares de reflectores para evidenciar sus fines. Desde que fueron nombrados ya tenían la venia presidencial. 

Ante tal situación de asfixia presidencial se han tenido que realizar bloques opositores y diversas agrupaciones que están en desacuerdo con la administración federal. Frena, sí por México, y sobre todo los 10 gobernadores que están buscando igualdad de oportunidades y recursos federales, que cada año les reducen más, sobre todo si se tratan de gobiernos de partido distinto al del poder nacional. Muchas otras instituciones de la iniciativa privada se siguen sumando a este desacuerdo, al ver la destrucción de la nación que pareciera fue planeada a propósito. Vemos un colapso económico de salud e inseguridad. Y no vemos soluciones claras. Solo excusas del pasado.

Mientras tanto, los planes federales no cambian, para él, todo va mejor, pero si hay alguien en desacuerdo, ya sabe que le espera una desollada con palabrerías insultantes la mañana siguiente. Entretanto el apoyo a los superdelegados no se escatima, las dádivas a la población continuarán y empezando el año con más fuerza. Claro, es la promoción del voto.

No cabe la menor duda, se trata de un avasallamiento para quedarse con todos los puestos de voto popular en este 2021, es la consumación de la segunda parte para la perpetuidad del poder, implantación del comunismo.