Salud

El suicidio, principal causa de muerte evitable en todo el mundo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2020 la muerte por suicidio representará el 1,8% de la tasa de mortalidad global

Agencias

viernes, 11 septiembre 2020 | 13:38

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para 2020 la muerte por suicidio representará el 1,8% de la tasa de mortalidad global. Por cada suicidio consumado hay 20 intentos. En nuestro país, por cada persona fallecida en un accidente de tráfico, hay 1,9 personas muertas por suicidio, 11,7 suicidios por cada homicidio y 68 suicidios por cada muerte por violencia de género. Son, todas ellas, muertes terribles y en muchos casos evitables, pero llama la atención la repercusión social y mediática que tienen cada una de estas muertes. 

El suicidio es una de las principales causas de muerte entre los jóvenes (en ambos sexos), y lo peor es que el número de muertes de adolescentes por suicidio sigue aumentado. Los datos confirman que el suicidio representa el 7,3% de todas las muertes en el grupo de edad de 15 a 19 años a nivel mundial, solo superado por los accidentes de tráfico.

El suicidio también es la principal causa de mortalidad evitable, con 3.679 muertes por suicidio en 2017 (2.718 hombres y 961 mujeres). Las tasas de intentos de suicidio se estiman en 99,1 por cada 100.000 habitantes. El impacto del suicidio es de gran alcance y devastador, afecta a familias, comunidades y sociedades en general. Los intentos de suicidio son una de las principales causas de carga de morbilidad en el mundo, y cada suicidio representa de media 60 años de vida perdidos. 

El impacto negativo del suicidio para las sociedades es incuestionable y, por tanto, su prevención es una prioridad emergente para los sistemas de salud pública. En la Unión Europea, el Plan de Acción Europeo de Salud Mental fue lanzado en 2013 con el ambicioso pero claro objetivo de reducir la tasa de suicidios y su carga. El plan fomenta el desarrollo de estrategias basadas en la evidencia que involucran tanto estrategias preventivas universales como programas dirigidos a poblaciones específicas vulnerables. 

Uno de los primeros pasos para prevenir el suicidio es comprender el curso natural de un fenómeno tan complejo, así como la influencia de los factores protectores y de riesgo. Mejorar nuestro conocimiento sobre estos factores es fundamental para desarrollar intervenciones efectivas. Se trata de un problema causa compleja en la que intervienen: factores neurobiológicos, estresantes externos, procesos cognitivos, rasgos de personalidad, siendo los trastornos de salud mental los más asociados con esta conducta. 

La prevalencia estimada de cualquier trastorno mental es del 80%, siendo el trastorno depresivo mayor el diagnóstico más comúnmente asociado con el suicidio. El principal factor de riesgo para la conducta suicida es haberlo intentado antes, ya que se estima que el 20% de las personas que han intentado suicidarse muestrab un episodio posterior, y que el 88% de estos reintentos se produjeron en los dos años siguientes al episodio inicial.

Prevención primaria y secundaria

La prevención primaria del suicidio tiene como objetivo reducir los casos de suicidio en la población general, mientras que las estrategias de prevención secundaria se centran en disminuir la probabilidad de un intento de suicidio en pacientes de alto riesgo. Se han implementado programas de prevención secundaria en todo el mundo y pueden incluir una amplia gama de acciones de seguimiento, como enviar cartas a quienes han intentado suicidarse, hacer llamadas telefónicas o usar SMS, visitas de seguimiento que prioricen la atención médica especializada y líneas de atención telefónica 24/7.